Antes de hacer sus pinitos en una competición de tanta relevancia como la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, cada equipo trata por todos los medios de reforzar su confianza. Ya sea mediante una preparación meticulosa o mediante partidos amistosos, las 24 selecciones presentes en Corea han intentado poner todas las bazas a su favor para afrontar su entrada en liza de la mejor manera posible. Por si eso no fuera suficiente, Francia y Nigeria pueden recurrir también al pasado, las estadísticas ¡y la superstición!
Cuando los jóvenes
Bleus pisen este domingo el césped del Soccer Only Field
de Gwangyang, pondrán fin a una larga travesía del desierto. No en
vano, la última vez que Francia compareció en una cancha de la Copa
Mundial Sub-17 de la FIFA fue en Trinidad y Tobago 2001. Desde
entonces, nada; ya que la selección gala no logró clasificarse para
las dos ediciones siguientes, disputadas en Finlandia y Perú. Aquel
último encuentro no era otro que la final del campeonato. Los
jóvenes franceses se impusieron por 3-0, y el perdedor de la final
fue... Nigeria.
¿Un segundo Le Tallec en el palmarés?
Bajo la batuta de Jean-François Jodar, los cadetes franceses
tomaron la medida fácilmente a las jóvenes
Súper Águilas, que se vieron superadas por los
acontecimientos e incapaces de encontrar la forma de parar a los
incisivos delanteros Florent Sinama-Pongolle y Damien Le Tallec
(autores de un gol cada uno en la final y revelaciones del
campeonato).
Ahora, sus sucesores quieren inspirarse en el recuerdo de
aquella victoria para intentar que se repita la historia frente a
uno de los rivales más temibles de la cita surcoreana.
"Estamos al tanto de las hazañas logradas por la generación de
Pongolle, Jérémy Berthod, Jacques Faty y Le Tallec", explicó
Henri Saivet, delantero del Girondins de Burdeos. "Además,
Damien, el hermano de Anthony Le Tallec, está con nosotros este
año. Sabemos que consiguieron algo extraordinario, y eso nos motiva
más aún. Nos gustaría poder experimentar las mismas emociones y,
sobre todo, obtener el mismo resultado final. Eso supondría la
consagración".
En las filas nigerianas, seguramente prefieran olvidar aquella derrota en la final para recordar la primera fase de la edición de 2001. Y es que, aunque Francia acabó levantando el trofeo tras derrotar a Estados Unidos, Japón, Argentina y Brasil en el camino hasta la final, los Bleus sufrieron su única derrota del certamen frente a Nigeria. Karimu Shaibu y Victor Brown dieron la victoria a los africanos, mientras que Sinama-Pongolle sólo pudo acortar distancias al final del partido (2-1).
Nigeria, muy a gusto en Asia
Si tuvieran que buscar otra señal del destino a la que
aferrarse antes de hacer su debut en Corea 2007, los nigerianos
también podrían echar mano de los dos títulos mundiales que
conquistaron en el pasado. En China 1985, en la primera edición de
la competición, los africanos se impusieron en la final a Alemania
(2-0). Ocho años más tarde, en Japón, al término de una final 100%
africana, la Nigeria de Wilson Oruma, Celestine Babayaro y Nwankwo
Kanu derrotó a Ghana (2-1) para ceñirse su segunda corona.
Se trata de las dos ediciones de la Copa Mundial Sub-17 de la
FIFA que se han disputado hasta la fecha en Asia y, en ambas
ocasiones, Nigeria subió al escalón más alto del podio. Yemi Tella,
el hombre que condujo al equipo al triunfo en el Campeonato
Africano Sub-17 Togo 2007, se deja seducir de buen grado por la
idea de reeditar las gestas de sus predecesores en la tercera
visita a tierras asiáticas. "La Copa Mundial Sub-17 regresa a
Asia y Nigeria también. No cabe ninguna duda; vamos a llevar el
trofeo de vuelta a Nigeria", aseguró a
FIFA.com.
Al recordársele el nombre del rival y el resultado del último
duelo entre ambas formaciones, Tella no se inquietó más de lo
debido. "Venimos a ganar el campeonato. Para eso hay que
vencer a todo el mundo, y a Francia como a cualquier otra. No habrá
ningún partido fácil, pero tampoco ningún obstáculo
insuperable", recalcó.
Finalmente, una última referencia que añadir a la larga lista de señales del destino: Nigeria comenzará su andadura en un terreno de juego que ya conoce. Las jóvenes Súper Águilas, invitadas a participar en el Torneo Ocho Naciones el pasado junio, jugaron en el Soccer Only Field de Gwangyang contra Nueva Zelanda, a la que vencieron por 2-1.
