RESUMEN DE LA JORNADA: Un día después de que Brasil ratificara su condición de máxima favorita de esta fase final, España, Nigeria y Japón han anunciado al mundo sus firmes aspiraciones al título con victorias impresionantes. Durante esta jornada, una prácticamente desconocida Siria arrancó un empate a Argentina, todo un peso pesado del certamen, y Honduras y Haití, las debutantes de la CONCACAF, ofrecieron actuaciones admirables, pese a sus respectivas derrotas. En este escenario, una nueva cosecha de futbolistas ha inscrito su nombre en letras doradas en la lista de posibles súper estrellas del futuro.
El español Bojan Krkic certificó en Ulsan su ya gigantesca reputación; King Osanga y Rabiu Ibrahim brillaron con su magia y buen hacer en Gwangyang; y Charles Herold Junior, de Haití, y Admad Madnia, el portero de Siria, derrocharon talento y cautivaron al público congregado en el estadio y a los muchos espectadores que siguieron los partidos en directo en FIFA.com.
La magia de Bojan eclipsa a los impresionantes
hondureños
De camino a la fase final de la Copa Mundial Sub-17 de la
FIFA, las proezas de Bojan Krkic habían colocado a la selección
española en el grupo de las grandes favoritas al título mundial. En
el minuto 2 del primer choque de España en esta edición del
certamen, contra Honduras, el delantero del Barcelona confirmó su
valía. Krkic se hizo con un pase largo en plena carrera y envió a
puerta el precioso balón de rosca que otorgó la ventaja a la
campeona de Europa. En la segunda parte, otro bonito gol de Krkic y
dos dianas de Jordi completaron la victoria por 4-2 de los
españoles en el Estadio Polideportivo de Ulsan.
Sin embargo, a pesar de que los españoles controlaron la posesión y registraron 23 remates contra la puerta que defendía David De Gea, Honduras supo plantarles cara y contribuir al bello espectáculo que se vio sobre el terreno de juego. Los hombres de Miguel Escalante se anotaron 14 disparos a puerta y, con sendos goles de Christian Martínez y Roger Rojas, mantuvieron el resultado en el aire hasta que Jordi sentenció el partido en el minuto 81.
El Grupo D ofreció en esta jornada un choque entre dos pesos pesados, en el que la bicampeona Nigeria superó en una emocionante y reñida contienda a la campeona de 2001, Francia. Los africanos tomaron el pulso al partido desde los primeros compases. King Osanga demostró su gran habilidad con un auténtico recital de bicicletas, recortes y amagos, y contribuyó a que su equipo se pusiera por delante en el minuto 15. Osanga desbordó la zaga del conjunto europeo y MAcaluey Chrisantus.aprovechó el rechace del guardameta Joris Delle para anotar el primer gol del encuentro. Fue el perfecto regalo de cumpleaños para el delantero, que mañana cumple 17 años.
Como recompensa a su gran actuación, el elegante Henri Saviet consiguió el empate justo después del descanso, pero Rabiu Ibrahim convirtió el tercer y último gol de la tarde de un tiro libre de Osanga en el minuto 64. Nigeria se anotó los tres puntos en juego.
Han nacido varias estrellas
La hinchada japonesa puede estar bien satisfecha
con la victoria de su equipo (3-1) en el Grupo D, aunque los
aficionados haitianos también tuvieron motivos para estar contentos
con su selección durante diversas fases del partido disputado en el
Soccer Only Field de Gwangyang. Buena parte de la magia haitiana
surgió de las botas de Charles Herold Junior, cuyos regates se
convirtieron en un constante dolor de cabeza para los hombres de
Hiroshi Jofuku.
Fue el otro Junior haitiano, Joseph Guemsly, el que igualó la contienda en el minuto 71, aunque los goles de Hiroki Kawano y Yoichiro Kakitani adjudicaron la victoria a una selección japonesa que ha destacado por su inteligente fútbol trenzado.
Sin duda, Ahmad Madnia no es hoy persona muy grata en Argentina. No en vano, la soberbia actuación del guardameta de Siria, junto con la expeditiva defensa de sus compañeros de equipo, garantizó a los tapados sirios (que llegaron a esta fase final como cuartos clasificados de la zona asiática) un empate a 0-0 contra la gran potencia sudamericana. A punto de cumplirse la primera parte, Madnia ofreció en el momento álgido de su recital una tripleta de fantásticas paradas. Las caras de estupor y desespero de los jóvenes albicelestes lo decían todo.
Siria, que llegó incluso a poner en apuros a la defensa rival en varias ocasiones, estará lamentando no haber sabido aprovechar su renta de 15 disparos a puerta. Por su parte, Argentina puede estar orgullosa de ese fútbol fluido del que ha vuelto a hacer gala. En cualquier otra jornada, podía haber hecho varias dianas, pero este 19 de agosto ha sido el día de Madnia.




