El lunes será un día intenso para la selección sub-17 de Alemania. En su primer partido de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, los pupilos de Heiko Herrlich se medirán a Colombia en el Polideportivo de Cheonan. Hacía ocho años que una selección alemana no se clasificaba para una fase final de esta categoría. Tanta ausencia ha generado una tremenda motivación.
Pero resulta que, en la primera cita, al once alemán le espera el mayor escollo de la liguilla del Grupo F. Los observadores aseguran que Colombia es el favorito más tapado, o el tapado más favorito, a levantar el trofeo, puesto que los Cafeteros ocuparon el segundo puesto del Campeonato Sudamericano Sub-17 por delante de Argentina y además empataron a cero con el defensor del título, Brasil.
No obstante, los cachorros teutones afrontan el duelo a pecho descubierto, sobre todo Nils Teixeira. El central del Bayer Leverkusen ganó no hace mucho con su equipo la liga juvenil alemana y se ha embarcado rumbo a Corea con el correspondiente aplomo. "Todo el mundo quiere ser campeón del mundo, pero yo más que nadie", confiesa con una sonrisa en los labios en su entrevista con FIFA.com. "En cualquier caso, daré lo mejor que tengo".
Y eso es precisamente lo que tendrán que hacer el simpático cortafuegos y sus compañeros de equipo si quieren empezar la cita sin quemarse. "Será un partido muy difícil, porque los colombianos son muy potentes", reconoce Teixeira, que presumiblemente tendrá que lidiar más que nadie con el sudamericano Cristian Nazarith. El incisivo delantero fue uno de los jugadores clave en el certamen sudamericano y el máximo realizador de los suyos con seis goles. Teixeira anticipa el duelo con ardor: "Me gustan los adversarios que vienen con garantía de calidad", sentencia.
Sin miedo escénico
Es evidente que el jefe de la retaguardia alemana
no es de los que se dejan asustar fácilmente. ¿Tampoco le intimida
saber que el Polideportivo de Cheonan se llenará el lunes hasta la
bandera con 26,000 espectadores? "Hasta ahora me he sentido
muy tranquilo. Antes del partido veremos qué pasa cuando saltemos
al campo ante todo ese público. Siempre hay algunos nervios, pero
sencillamente hay que tratar de mantener la calma", señala
Teixeira, que confiesa disfrutar con las gradas abarrotadas.
"Es impresionante. En cierta medida ya lo he vivido una vez,
cuando se llenó el estadio del Leverkusen. Es excitante jugar
delante de tanta gente, es una sensación indescriptible".
Los preparativos del conjunto alemán para su primer compromiso de grupo han transcurrido sin sobresaltos. Todos los miembros están en forma y ya se han acostumbrado tanto al desfase horario como a las extremas condiciones del clima. Mientras en Europa transcurre el verano con temperaturas más bien moderadas, los termómetros de Cheonan suben todos los días por encima de los 30 grados centígrados y además la humedad es muy elevada. "Al principio fue duro para nosotros jugar con este tiempo, pero ahora todo está bien", asegura Teixeira, que hasta la fecha sólo tiene buenos informes que dar acerca de su aventura coreana: "He tenido muy gratas impresiones. La gente de aquí es increíblemente simpática y amable. Eso me ha impresionado".
Impresionar es justamente lo que pretende la selección sub-17 de Alemania en el Grupo F, donde asimismo figuran Ghana y Trinidad y Tobago, además de Colombia. De camino hacia su primera meta, los octavos de final, Teixeira confía plenamente en las fuerzas de su equipo: "En comparación con las demás selecciones tenemos algunas ligeras ventajas en el plano deportivo. Nuestro afán de victoria es enorme, lo que nos favorecerá en los partidos reñidos. Y nuestra mezcla de empeño y técnica funciona bien". Se trata de una mezcla cuya eficacia querrán demostrar desde su primer experimento.
