La Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007 ha empezado con un estallido: Brasil ha irrumpido en el torneo con un gol histórico y una goleada épica (7-0), por si acaso alguien dudaba de su carácter de principal favorito al título en Extremo Oriente. Tapado hasta ahora por la sombra de la Seleção, el lunes entrará en juego en la fase final mundialista un combinado al que muchos expertos señalan como el otro gran contendiente a la corona: Colombia.
La selección colombiana ha llamado la atención este año en el Campeonato Sudamericano Sub-17 con su ascenso hasta el segundo lugar por delante de Argentina y su empate a 0-0 contra Brasil, ulterior vencedor de la prueba. Los Cafeteros cuentan además con una cierta experiencia mundialista, pues el de Corea 2007 es ya el cuarto certamen en el que participan. En su última actuación, la del año 2003 en Finlandia, obtuvieron un meritorio cuarto puesto.
El seleccionador del once colombiano es hoy, como entonces, Eduardo Lara. El avezado entrenador de los juveniles se propone ahora alcanzar una cota por lo menos tan elevada como la de hace cuatro años. "En 2003 tuve la suerte de entrenar a un equipo muy bueno. Entonces llegamos a la semifinal y perdimos el partido por el tercer puesto contra Argentina en la tanda de penales. Naturalmente, espero que aquí en Corea logremos llegar tan lejos o más, pero no puedo garantizar nada. Tenemos el sueño de llevar a lo más alto al fútbol colombiano, y queremos representar a nuestro país de la mejor manera posible", manifestó el técnico de 47 años en su conversación con FIFA.com.
El lunes por la tarde, para empezar, a los sudamericanos les espera un trance delicado en el Estadio Polideportivo de Cheonan. Lara es consciente de la dificultad que entraña este primer encuentro: "He visto algunos de sus vídeos y tienen un equipo muy sólido. Su director de juego, Toni Kroos, es un centrocampista muy inteligente, pero los alemanes están bien dotados además tanto en ataque como en defensa. Es un gran rival al que tenemos mucho respeto, como a todos nuestros demás adversarios. Ésa ha sido siempre mi filosofía".
En el Grupo F esperan a los colombianos otros dos contrincantes de peso como son Ghana y Trinidad y Tobago, razón de más para empezar con buen pie y para tratar de dominar las ansias en su primer partido después de su espléndida fase previa. "Mis muchachos arden en deseos de que empiece", indica Lara. "Nos enfrentamos a un gran reto. Sólo Dios sabe lo que ocurrirá en este Mundial. Nosotros queremos llegar a la siguiente ronda. Luego veremos lo que pasa. Pero tenemos la esperanza de hacerlo igual o mejor que en 2003".
La cohesión, la mejor receta para el éxito
La misma esperanza alberga el mediocampista Miguel
Ángel Julio. El jugador de 16 años del Independiente de Medellín es
el capitán del equipo y declara estar listo para el gran desafío
que les aguarda a él y a sus compañeros en el abarrotado estadio de
Cheonan. "Estoy muy contento de poder participar en mi primer
campeonato mundial. De eso tengo que dar gracias a Dios y a nuestro
entrenador. Tenemos un equipo fuerte y equilibrado, y queremos
llegar lo más lejos posible", apuntó Julio.
El volante ya tiene clara la fórmula del triunfo para el choque contra Alemania: "Tienen un equipo con un buen control del balón y grandes individualidades como Toni Kroos o Sascha Bigalke. Conducen muy bien la pelota y no se les puede dejar jugar. Nuestro entrenador nos ha preparado muy bien para enfrentarnos a ellos. Tenemos que ejercer presión y desplegar nuestro propio juego".
"Qué bueno que el estadio se llene", añade Julio. "Jugar en un escenario como ése es una motivación añadida para conjuntarnos aún más como equipo. Tenemos muchas ganas de jugar este partido". Es comprensible: un éxito contra la selección alemana no sólo significaría para los jóvenes colombianos dar un paso importante en dirección a la siguiente ronda, sino tal vez firmar pronto un contrato con algún equipo famoso. "Hemos venido aquí para demostrar nuestro talento y representar dignamente a Colombia. Por supuesto que todos soñamos jugar algún día, con la ayuda de Dios, en un club como el Manchester United o el Milan".
