Paul Sauter está viviendo un reto. El entrenador de Togo tiene en sus manos a un grupo de jugadores con talento, capaces de dejar huella en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Pero el poco tiempo que ha tenido para trabajar con los futbolistas, las barreras del idioma y las diferencias antre Europa y África han hecho más difícil su tarea.
A pesar de ello, el técnico alemán se mantiene optimista. Tras el empate en el partido inaugural de su equipo frente a Costa Rica, considera que su equipo mantiene buenas posibilidades y, mientras trabaja a fondo preparando el próximo partido ante Perú se dio tiempo para hablar con FIFA.com sobre sus experiencias al frente de la escuadra africana.

Señor Sauter, cuéntenos un poco sobre usted y su carrera como técnico...
Trabajé en Ulm muchos años, ese fue el club en donde estuve como jugador. Yo fui compañero de los hermanos Höeness, Uli y Dieter. Como técnico estuve 8 años ahí, además, entrené en otros clubes como Augsburg y Stuttgart. Fui instructor de entrenadores de diferentes selecciones en la Federación de Württemberg y, desde hace 6 años, trabajo con la Federación Alemana de Fútbol como coordinador del trabajo con los jugadores de las categorías inferiores, el programa más grande del mundo de su tipo.

¿Cómo fue que llegó a dirigir a la selección de Togo?
Hay un acuerdo de ayuda desde hace años de la Federación Alemana hacia la Federación de Togo. Para este Mundial, los togoleses solicitaron apoyo y fue así como recibí la invitación de dirigir a este equipo hace unos tres meses, y decidí aceptarla porque era un buen reto profesional y la oportunidad de estar en un Mundial.

Con tan poco tiempo, ¿cómo configuró la preparación de su equipo?
Una vez que llegué al país, a la capital, Lomé, organicé una serie de visorías en donde pude observar a más de 60 jugadores de la categoría, venidos de todo el país, para conformar mi plantel. Al final hice una selección de 25 jugadores, de los cuales sólo 15 futbolistas del equipo que consiguió su pase en las eliminatorias. Después hicimos una muy buena preparación en Alemania por 3 semanas, en las escuelas donde yo trabajo normalmente, en el sur del país. Creo que hicimos lo mejor posible dado el poco tiempo que yo tuve para estar con el grupo.

Debe ser difícil trabajar con las horas contadas...
Claro, tanto más que yo mantengo mi trabajo normal con la Federación Alemana de Futbol. No tengo nada de tiempo libre. Por ejemplo, hoy mismo tuve que estar dos horas sentado enfrente del ordenador, y no recibo ni un peso más por este trabajo, pero es muy interesante estar con un equipo africano, con chicos con futuro.

¿Qué diferencias encuentra entre África y Europa?
En África he visto una cosa muy interesante. Cuando sale el sol, miles y miles de hombres, jóvenes y niños salen a la playa a jugar futbol. La pasión es impresionante. Aunque también tiene que ver con un asunto de movilidad social. Para algunos de ellos, el fútbol es su mejor posibilidad de tener una vida con menos dificultades. Todos los chicos quieren ser Eto'o, Drogba o Adebayor. En su cabeza sólo está ese objetivo. En Alemania no existe esa urgencia, los chicos no tienen la presión de salir de la pobreza.

¿Y a nivel futbolístico?
Los africanos tienen un físico privilegiado y un talento como yo nunca había visto antes. Son rápidos y atléticos. Si entrenaran como deben tendrían todo lo necesario para ser potencia, el problema está en la mentalidad. En mis clubes he tenido muchos chicos de África además de los que tengo ahora, y he descubierto que a muchos les falta cultura de trabajo. Yo he visto miles de chicos que podrían ser estrellas, pero no quieren entrenarse como se debe, son irregulares. Si se lograra inculcarles esa mentalidad sería otra cosa.

¿Hasta dónde puede llegar su equipo en el torneo?
De momento es muy difícil decirlo. Tenemos una situación complicada. Todo el mundo en Togo pensaba, antes del primer partido, que ganaríamos 3-0 sin problemas, incluso los jugadores. Pero yo les decía, el equipo de Costa Rica no puede ser flojo, en vista de los resultados de sus partidos de preparación. ¡Y durante el juego, sufrimos mucho en los primeros minutos a causa de los nervios! Así que no tengo muy claro hasta dónde podemos llegar, tenemos mucho talento, pero hay que trabajar en la parte mental.

Ahora enfrenta a Perú, ¿qué opina de su próximo rival?
El equipo peruano es un equipo contacto, pero con un par de estrellas. Tiene un jugador, Reimond Manco, que tiene la capacidad para jugar en su selección absoluta y con club grande europeo en poco tiempo. Ahora mis jugadores están un poco decepcionados por el resultado ante Costa Rica, pero tenemos algo de tiempo para conseguir ese espíritu positivo.

¿Cómo motivarlos?
Ese ha sido un problema, porque no hablo francés, conozco algunas palabras ya que domino el español y el inglés y se parecen un poco, pero se vuelve muy difícil hablar uno a uno con los jugadores. Tengo que usar un traductor y eso es complicado porque no sé si mis instrucciones se entienden exactamente. Eso dificulta las cosas, pero soy optimista en que todo va a salir bien.