Hace casi exactamente seis años, la selección francesa subía a lo más alto del podio de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Trinidad y Tobago 2001. El ariete Anthony Le Tallec, que marcó en la final, deslumbró con su calidad durante todo el torneo, y junto a Florent Sinama-Pongolle se convirtió en una pesadilla para las defensas rivales.

Seis años más tarde, en la alineación del combinado francés figura otro Le Tallec. Damien, el hermano pequeño de Anthony, ocupa actualmente la punta de ataque de los Bleuets. Y, como no podía ser de otro modo, abundan las comparaciones entre ambos, hasta el punto de incomodar al más joven. Como confiesa a FIFA.com, sus metas en Corea 2007 son dos: ayudar a su equipo a llegar a la cumbre y labrarse un nombre, para dejar de ser "el hermano de Anthony". Es evidente que si alcanza el primer objetivo también cumplirá el segundo...

Damien, la selección francesa perdió en su primer partido (2-1). ¿Qué impresión le produce la derrota frente a Nigeria?
Estamos decepcionados, evidentemente, porque hicimos un buen partido y perdimos por culpa de dos fallos defensivos. Quizás nos faltase frescura al final, y acusamos el calor, mientras que los nigerianos están más acostumbrados a él, sin duda. Puede que eso nos haya impedido remontar.

Como delantero, no dispuso usted de muchas ocasiones en ese encuentro. ¿Cómo lo vivió?
Es frustrante, ¡no tuve ninguna ocasión! Pero corrí mucho, y pedí muchas veces el balón, aunque mis compañeros no consiguieron combinar conmigo. Es una pena, porque dominamos. Por desgracia, no siempre se gana cuando se juega bien.

En el segundo partido les espera Haití. ¿Le dice algo en concreto el Francia-Haití, por el pasado histórico de ambos países?
Francamente, ¡yo no sé mucho de historia! (risas) Está claro que es un partido especial, pero más para ellos que para nosotros. Para nosotros, lo fundamental es buscar la victoria. Ellos puede que estén incluso más motivados contra Francia que contra los demás equipos.

¿Sabe si su entrenador va a realizar cambios respecto al primer encuentro?
Todavía no lo sé, pero no creo que la derrota ante Nigeria se haya debido a un problema táctico. Jugamos bastante bien, aunque sin resultados. A lo mejor esta vez no jugamos tan bien, pero debemos ganar a toda costa.

¿Ya no les queda margen de error?
Antes de venir aquí nuestro objetivo era superar al menos la primera fase, y luego llegar lo más lejos posible. Eso no ha cambiado. Debemos ganar nuestros dos partidos para cumplir el primer objetivo. Si nos clasificamos, entonces pensaremos en las siguientes eliminatorias, una a una. Pero somos optimistas. En el campeonato de Europa nos clasificamos con una derrota y un empate en los tres primeros partidos.

Su hermano mayor, Anthony, ganó la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en 2001. ¿No supone un peso disputar este torneo seis años más tarde apellidándose Le Tallec?
¡Claro que sí! Y no sólo en este torneo, me hablan de mi hermano todo el tiempo. Ya ha conseguido bastantes cosas, y ganado la Copa de Francia. Así que la gente habla mucho, me comparan con él, con lo que él ha hecho. No resulta fácil todos los días.

¿Qué tiene que hacer para dejar de ser conocido como "el hermano de Anthony"?
Creo que ya he comenzado a hacerme un nombre al ayudar a mi equipo a clasificarse para el Mundial. Demostrando lo que sé hacer dentro del campo y ayudando a la selección francesa a hacer la mejor competición posible se recordará mi nombre, y no sólo mi apellido.

¿Ha hablado con su hermano desde que empezó el torneo?
¡Por supuesto! Me llamó después de que perdiéramos contra Nigeria. Me recordó que en 2001 él también perdió por 2-1 contra Nigeria en la liguilla y la selección francesa acabó ganando el torneo. Es una extraña coincidencia... Se lo dije a mis compañeros, eso nos ha ayudado a recuperar la motivación para los próximos partidos.

¿Ya le ha hablado de su título de campeón del mundo de 2001, en Trinidad y Tobago?
Me dijo que fue la locura, un momento excepcional. Recuerdo aquel momento. Vi todos los partidos por televisión. Pero para nada dudaba que un día yo también iba a poder vivir algo así.

¿La selección francesa de 2007 está capacitada para imitar a la generación de 2001?
Sinceramente, pienso que tenemos un equipo muy bueno y que podemos llegar lejos. Contamos con una defensa sólida, aunque hayamos cometido dos errores defensivos tontos contra los nigerianos, y tenemos mucha calidad técnica en el mediocampo y arriba. Pero también pienso que hasta ahora nos ha faltado suerte. Nos tocó un grupo difícil, con dos rivales muy fuertes, Nigeria y Japón, y Haití, un adversario que se entregará a fondo contra Francia. Nos hubiera gustado un sorteo mejor. Y mientras los demás equipos han comenzado el torneo con partidos fáciles, ¡nosotros tuvimos que jugar contra Nigeria ya en el primero! Pero conservamos la esperanza. En 2001, Francia empezó de la misma forma, y ya sabemos cómo terminó...

¿Ya sabe lo que hará el próximo 9 de septiembre (fecha de la final)?
Espero seguir en Corea, en el terreno de juego, para jugar un último partido (sonríe).