Es comprensible que pocos integrantes de la selección neozelandesa quisieran hablar con FIFA.com después del 5-0 recibido a manos de Inglaterra. Los jugadores, cabizbajos, pasaron por la zona mixta del estadio en fila india, deseosos de buscar consuelo en el autobús del equipo y de refugiarse luego en sus habitaciones.
No obstante, un jugador se resistió: el capitán, Costa Barbarouses. El joven delantero, que acaba de firmar un contrato con el Wellington Phoenix, se sinceró en nombre del equipo en una entrevista que muestra la firme determinación y el deseo de los futbolistas de los Antípodas de redimirse en su último partido de la liguilla, que disputarán el viernes frente a la RPD de Corea en Ulsan.
"Queríamos conseguir un resultado positivo contra Inglaterra para intentar mantener vivas nuestras opciones de clasificación para octavos de final", afirmó. "Queríamos empezar bien el partido a toda costa, pero volvimos a recibir goles al principio, y lo pagamos caro".
"En nuestros dos partidos jugamos bien por momentos, pero en este nivel eso no basta. Queremos que la gente esté orgullosa de nosotros, no que se avergüence de nuestros resultados. Intentaremos demostrar como sea que somos capaces de hacerlo".
An Ye Gun y la selección de la RPD de Corea quedan pues avisados. Los Kiwis van a por ellos, y tienen motivación de sobras para vencer.
"Para el fútbol de Nueva Zelanda y de la región de Oceanía, es importante que tengamos algo que llevarnos de este torneo", añadió Barbarouses. "Es evidente que hemos aprendido lecciones, aunque tenemos muchas ganas de despedirnos con buena nota".
"Somos conscientes de que debemos realizar una buena actuación. Intentaremos por todos los medios conseguir un buen resultado por nuestras familias, por nuestro entrenador, por nuestro país y por nosotros mismos. Debemos empezar con fuerza y jugar durante noventa minutos".
"Para hacerlo creo que tenemos que relajarnos un poco y hacer nuestro fútbol habitual, sin ninguna presión. Por momentos, debemos reducir la velocidad. A veces parece que jugásemos a cien por hora, pero también podemos practicar un fútbol de toques y ser muy eficaces".
Barbarouses, que fue el máximo goleador del torneo de clasificación de la OFC para este certamen, luce desde hace dieciocho meses el brazalete de capitán de su selección, algo que visiblemente le gusta.
"Es un honor grandísimo", señaló. "Mi función consiste en hacer que tengan la cabeza bien alta. Nos queda un partido para enmendar las cosas, y sabemos que podemos conseguir un buen resultado en él".
"He hablado con los jugadores y han reaccionado de forma positiva. Podemos recuperarnos, aunque el viernes necesitaremos una buena actitud desde el principio. Vi el RPD de Corea-Inglaterra, y no podemos permitirnos perder la concentración. Debemos defender bien y aprovechar nuestras oportunidades cuando se produzcan, de lo contrario el rival nos castigará".
"Estoy muy decepcionado por no haber marcado en dos partidos, tuve ocasiones, pero no las resolví bien. Sin embargo, al igual que al equipo, me queda una oportunidad más para corregirlo, aunque no me importa quién marque, siempre que el resultado sea bueno".
