Un partido de fútbol dura 90 minutos. Esta antigua máxima adquiere especial dureza cuando se aplica al caso de Ghana. En la primera parte de su segunda cita en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, las Estrellas Negras literalmente se durmieron en los laureles y no supieron contener el arrollador inicio del combinado alemán. Esto les costó llegar al descanso con un severo 0-3 en contra. En el segundo tiempo, la selección ghanesa cambió por completo su actitud, si bien su fantástica remontada no bastó para subir el empate al marcador.
Como consecuencia, en vísperas de su último encuentro dentro del Grupo F, los africanos se encuentran sometidos a una tremenda presión. Colombia y Alemania, ambas con cuatro puntos, ocupan los dos primeros puestos, mientras que Ghana espera su oportunidad desde la tercera posición, con sólo tres puntos. Por ello, si quieren asegurarse el pase a los octavos de final, deberán hacerse con una victoria contra los cafeteros el domingo en Ulsan.
La tarea es extremadamente difícil, ya que hasta el momento Colombia ha hecho gala de un gran estado de forma, como ha quedado patente tras su última victoria frente a Trinidad y Tobago por un contundente 5-0. "Va a ser un partido tremendamente complicado para nosotros. Para pasar a la siguiente fase estamos obligados a dar lo mejor de nosotros mismos", subraya el seleccionador de Ghana, Sellas Tetteh Teivi, en declaraciones a FIFA.com. El técnico de las Estrellas Negras confía especialmente en que sus pupilos sean capaces en esta ocasión de mantener la concentración durante los 90 minutos: "Ésa debe ser nuestra línea de trabajo fundamental".
Es evidente que los jugadores de Ghana tienen en su mano todas las opciones para pasar a octavos. Con su victoria por 4-1 frente a Trinidad y Tobago en el primer partido, la selección encandiló a los espectadores congregados en Cheonan con un refrescante fútbol de ataque y algunos detalles técnicos exquisitos. Del mismo modo, contra Alemania, la ofensiva se centró en torno a las ocasiones de gol que creó el peligrosísimo dúo atacante formado por Ransford Osei y Sadick Adams, quienes ya han logrado anotar entre los dos cinco tantos en la presente fase final.
Si los africanos son capaces de materializar contra Colombia todo el peligro que llevan a la meta rival, no deberían tener problemas para alcanzar su ansiado pase a la siguiente fase. "En cualquier caso, aún dependemos de nosotros mismos", afirma un optimista Tetteh Teivi. "Vamos a dar el todo por el todo y estamos firmemente decididos a evitar la deshonra que supondría una despedida prematura del certamen. Tenemos una selección maravillosa, así que sería una vergüenza para nosotros abandonar el Mundial a las primeras de cambio". A buen seguro, una declaración que firmaría cualquier amante del buen fútbol...


