Nadie imaginaba que los pupilos de John Hackworth fueran a sufrir tanto en la Copa Mundial Sub-17 de Corea. La opinión generalizada era que los jóvenes estadounidenses terminarían la fase de grupos como líderes, por delante de Túnez, Bélgica y Tayikistán.
Sin embargo, la realidad es bien distinta. Los norteamericanos cayeron derrotados por 4-3 frente a la debutante Tayikistán en su primer partido y no causaron muy buena impresión frente a Túnez en el segundo, que perdieron por 3-1. Ahora corren serio peligro de ser eliminados y de emprender el camino de vuelta a casa mucho antes de lo previsto.
El combinado de Estados Unidos tuvo mala suerte frente a Tayikistán. Mantuvo la posesión del balón mucho más que su rival y dominó la mayor parte del encuentro, pero aun así no logró materializar sus ocasiones de gol y pagó un elevado precio por ello. En su choque contra Túnez, los norteamericanos concedieron dos tantos desde el punto penal, pero no se dieron por vencidos hasta que el conjunto africano marcó el tercero en un contragolpe. Su esfuerzo se vio recompensado cuando Jared Jeffrey acortó distancias al transformar una pena máxima.
Estados Unidos buscará desesperadamente la victoria en su último choque de la fase de grupos, dado que no ha logrado sumar ni un solo punto en sus dos partidos anteriores. Pero, aunque ganara, sus opciones de pasar a la siguiente ronda seguirían siendo realmente escasas.
Pero Jeffrey ve las cosas de otra manera. El joven declaró a FIFA.com: "Creo que es una suerte que todavía tengamos una oportunidad de pasar a la fase eliminatoria".
La clave, recuperar el coraje
"No vamos a darnos por vencidos sólo porque
hayamos perdido nuestros dos primeros partidos. Estamos decididos a
ganarle a Bélgica", afirmó el joven, que ha creado muchas
ocasiones de gol para su equipo hasta la fecha.
Como ya señaló el técnico John Hackworth, a los jugadores norteamericanos les resulta difícil controlar sus emociones en los momentos decisivos. "Es cierto que hemos tenido algunos problemas de concentración", admitió Jeffrey. "Pero queremos centrarnos en nuestro próximo partido y asegurarnos de lograr el triunfo. En los dos últimos choques no demostramos nuestra valía, y el domingo queremos dejar las cosas claras".
Aunque Estados Unidos no logre clasificarse para la siguiente ronda, los integrantes del equipo quieren preservar el honor en el último encuentro de la fase de grupos. De hecho, están decididos a lograrlo.
"Como preparación para este partido, hemos incrementado la intensidad del entrenamiento y todos estamos deseando enfrentarnos a Bélgica. Si ganamos y conseguimos los tres puntos, tenemos posibilidades de clasificarnos. Por eso, intentamos ser optimistas".
En otro orden de cosas, parece que Jeffrey no disfrutó con su primer gol en el torneo. "Claro que estoy contento por haber marcado, pero la situación no era del todo buena, porque íbamos perdiendo", apuntó. "Para serle sincero, no tengo ninguna meta personal para este certamen. Sólo quiero ayudar a mi equipo a lograr la victoria".
