Poca gente se atrevería a cuestionar la pretensión tunecina de ser actualmente una de las potencias del fútbol africano. No en vano, las Águilas de Cartago se proclamaron campeonas continentales en la Copa Africana de Naciones 2004 y quedaron subcampeonas en la máxima competición de su zona en 1996 y 1965.
Sin embargo, en los escenarios mundiales, la historia es totalmente distinta. Pese a haber participado en cuatro fases finales de la Copa Mundial de la FIFA (1978, 1998, 2002 y 2006), la selección absoluta de Túnez aún no sabe lo que es superar la liguilla de grupos. En categoría sub-20, los norteafricanos sumaron una victoria y dos derrotas para caer eliminados en la primera fase de la edición inaugural de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, disputada en su país en 1977, y no han logrado causar sensación en ocasiones subsiguientes.
Y el historial del país en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA es igualmente modesto. En su participación inicial, en Japón 1993, la formación magrebí no pudo acceder a la segunda fase tras perder ante Polonia y Chile; y sólo una victoria ante China en su último partido evitó que le dieran un baño.
Todo eso ha cambiado, no obstante, en esta Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Allí, los chicos de Maher Kanzari han dado un paso importante hacia la restitución de su reputación con su paseo triunfal hasta la fase de eliminatorias por vez primera. Túnez reservó su pasaje en octavos de final a falta de un partido, tras dar continuidad a su 4-2 de la primera jornada ante Bélgica con un nuevo triunfo (3-1) ante un eterno inquilino de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, Estados Unidos.
Venciendo las barreras
Para explicar la importancia del fútbol en su país, el
seleccionador tunecino declaró a
FIFA.com: "En Túnez, el fútbol une a la
gente, y es también nuestra manera de dar a conocer nuestro país al
mundo". Y sus jóvenes discípulos han aprovechado la
oportunidad que les brindaba Corea 2007 para brillar en una cita
mundialista.
Aunque Túnez no cuenta con ninguna figura individual destacada, posee en Nour Hadhria, Oussama Boughandi y Youssef Msakni un trío de centrocampistas con mucho talento y con capacidad para imponer el ritmo del encuentro. Los puntas Khaled Ayari y Rafik Dkhil, que ya vieron puerta en los dos primeros partidos, también suponen una amenaza para el equipo contrario; mientras que, en la retaguardia, Bilel se ha mostrado especialmente competente en el lateral derecho.
En el choque contra Estados Unidos que dio el pase a las Águilas de Cartago, Hadhria marcó dos tantos desde el punto penal. Más tarde, el jugador declaró a FIFA.com: "Llevamos ya cuatro años jugando juntos y somos como una familia. La unidad entre los jugadores es la clave de nuestro éxito".
Kanzari se expresó con un optimismo prudente al contemplar los próximos encuentros de su selección: "Nos alegramos mucho por haber obtenido una victoria histórica, pero no podemos perder aún la concentración, y no jugaremos de una forma diferente contra Tayikistán. Si quedamos primeros de grupo, podremos enfrentarnos al segundo clasificado del Grupo D, pero no hay ninguna selección en particular a la que quiera evitar. Jugaremos a nuestro estilo independientemente del rival".
