En Perú, hace tiempo que el apellido Bazalar está ligado al fútbol. Y parece que la tendencia seguirá por muchos años más. Con sólo 17 años, las imágenes del número 8 de la selección peruana Sub-17 en Corea 2007, Carlos Bazalar, han dado la vuelta al mundo.

Primero porque fue el encargado de dar el mensaje de aliento a sus compatriotas tras el terremoto que sacudió al país, después por su entrega constante dentro del terreno de juego, y por último, lo más importante, los dos goles que tienen a Perú en los octavos de final del torneo.

No es equivocado entonces decir que Carlos ha tenido un torneo de ensueño, y así se lo hizo saber a FIFA.com. "La verdad es que todo está saliendo bien. Pero lo importante es que el equipo está ganando, que está logrando cosas históricas, que nunca habían pasado. Eso, y los dos goles la verdad me tienen muy ilusionado."

Centrado, convencido de su capacidad y la del equipo, el mediocampista sabe que viene lo más difícil: el partido con Tayikistán. "Son rápidos, presionan en campo rival, va a ser muy duro. Era un equipo que no esperábamos, pero hay que llegar al juego con toda seriedad para seguir ganando."

Este Bazalar trae el fútbol en la sangre. Es hijo de uno de los jugadores más representativos de su país en los últimos años: Juan Carlos Bazalar, que ganó con Cienciano la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana 2003/2004 y, a los 39 años. fue el capitán inca en la Copa América Venezuela 2007.

Carlos no tiene sino palabras de admiración para su ilustre padre. "Aún sigue siendo el mejor. Sé que no es lo normal que padre e hijo estén en actividad, pero en nuestro caso es así y de hecho, podría ser que jugáramos juntos a fin de año, si Alianza me prestara a Cienciano...".

Pero en realidad, lo que ocupa sus noches es otra cosa, la ambición de saltar el Océano Atlántico. "En realidad, mi sueño, mi meta y todo lo que yo quiero es jugar en Europa. Por ahí en Lima se ha rumorado en los periódicos que estoy a punto de irme, pero primero es el Mundial y después ya se verá."

¿Y a dónde lo llevaría ese camino? El número 8 lo tiene sorprendentemente claro. "Para empezar me gustaría Francia o Inglaterra, ligas importantes, competitivas. Pero mi sueño es jugar en la mejor liga del mundo, que es la española. Yo sigo mucho al Real Madrid, por mi ídolo que es Fernando Gago."

Para su edad, Bazalar sorprende por sus comentarios sobre fútbol. Son los de alguien a quien no sólo le apasiona sino que también tiene la capacidad para entender lo que pasa en una cancha. Y así, analiza el juego de Gago. "Es un jugador muy inteligente, capaz de resolver en espacios cortos, creo que en estos años he aprendido algo de él. Yo creo que no voy a poder llegar tan alto, porque es muy bueno, pero mi objetivo es ir cumpliendo las mismas metas que él ha cumplido."

Y una asignatura pendiente es ver a su ídolo en vivo, en un terreno de juego. "No, nunca pude ir, me apunté a todos los sorteos, mandé como 1000 cupones pero no tuve la suerte, ¡ojalá que más adelante pueda hacerlo en el Bernabéu cuando yo también juegue en Europa!"

Pero primero está Corea 2007, y la posibilidad de mantener viva la esperanza que apasiona a todo un país. Como durante toda la charla, Carlos es muy claro sobre las posibilidades de su equipo, y finaliza sin dudar. "Estamos para ganar este partido de octavos de final, para pelear los cuartos y, si todo sale bien, para jugar una semifinal y lo que siga."