Si alguien lo viera caminar por la calle, podría perfectamente pensar que es escocés. De hecho, con una camiseta del Celtic o el Rangers, no sería posible distinguirlo de un O'Hara o un McDougall. Y, sin embargo, su nombre es Mohamed Karoui, y es un tunecino de pura cepa.

FIFA.com charló con el número 2 de las Águilas de Cartago, que se preparan para su gran partido contra Francia, y la primera pregunta, obligada, fue acerca de su cabello rojo, su tez blanca y las pecas en su rostro. "Nadie lo entiende, yo soy un tunecino puro. De hecho, ninguno de mis padres ni nadie de la familia es pelirrojo, yo soy el único. Es bastante extraño.", contestó riendo.

Por supuesto, no es la primera vez que alguien se sorprende con sus características físicas. En Túnez son tan poco comunes como se podría pensar y a Mohamed le ha sucedido ya muchas veces en su vida. "En la escuela y en el equipo siempre se asombraban cuando me veían por primera vez, es que no es nada común, pero bueno, creo que ya se acostumbraron."

Su apodo, nada sorprendente, es El Rojo, y forma parte de una de las grandes sorpresas del campeonato, este equipo tunecino de marca perfecta. "Vinimos con mucha confianza", declara con seguridad. "sabíamos que no éramos favoritos, pero desde el primer partido jugamos bien, ganamos y eso nos ayudó mucho. Yo no imaginaba que íbamos a ganar nuestros tres partidos del grupo, pero sabía que podíamos hacer algo grande."

Dos años de unión
Ya entrado en materia, Karoui revela el secreto del buen recorrido de las Águilas de Cartago. "Creo que tiene que ver con la solidaridad. Este es un equipo sin estrellas. Hemos pasado dos años en un centro de formación, crecimos juntos, sólo volvíamos a casa los fines de semana. De hecho, en este tiempo ¡he visto a mis compañeros más que a mi familia! Eso no ha acercado forzosamente. No son mis amigos, son mis hermanos."

Ese tiempo pasado con sus compañeros les ha dado también el conocimiento de sus virtudes y sus defectos, algo fundamental en el fútbol actual. "No es para nada casual esta actuación. Nos conocemos tan bien que podemos jugar con los ojos cerrados. Sé quién de mis compañeros es rápido o a quién le gusta más jugar con el balón pegado al pie. Eso nos da mucha fuerza."

El Rojo todavía no tiene contrato profesional con su equipo, el Esperance de Tunis, algo que espera conseguir cuando regrese de Corea. Pero además, tiene otros sueños. "Espero que este partido contra Francia sea una buena oportunidad para destacar y pensar en Europa. Primero que nada vamos a buscar el triunfo, y después veremos qué sucede, pero va a ser un momento importante para el grupo."

Y, para finalizar, demuestra que no sólo su cabello es rojo, sino también sus sueños. "Yo soy fanático del Manchester United (risas), es un equipo que me gusta desde que soy muy chico. Mi jugador favorito es Cristiano Ronaldo, aunque no tenga nada que ver con mi posición. Espero jugar algún día contra él, ¡y que no me haga sufrir demasiado! (más risas)".