Con el objetivo mínimo ya logrado, llega la hora de la verdad. Tras realizar un excelente papel en la fase de grupos, Alemania afronta con la moral alta su duelo de octavos de final en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Estados Unidos será el rival en la cita del jueves, en el Estadio Polideportivo de Cheonan.

"Hemos disputado una gran primera fase. Marcamos tres goles a Colombia, algo muy difícil ante un equipo con una defensa tan sólida. A Ghana la desarbolamos totalmente en el primer tiempo. En el último partido, también los jugadores que hasta entonces no habían tenido muchos minutos hicieron un buen trabajo. Tenemos un gran equipo y afrontamos el partido contra Estados Unidos con enorme confianza", declara a FIFA.com un optimista Sascha Bigalke.

El simpático y polivalente atacante del Hertha de Berlín tiene toda la razón para estar confiado, puesto que, junto a sus compañeros de equipo, ha formado el segundo ataque más peligroso de la primera fase. A pesar de la dificultad de los rivales del Grupo F, las jóvenes promesas alemanas anotaron 11 goles. Sólo Brasil, uno de los principales favoritos al título, con 14 dianas, fue capaz de superar esta marca.

El velocísimo Bigalke brilló por su habilidad y olfato de gol y se entendió a la perfección con Toni Kroos, el cerebro del equipo. Según el atacante berlinés, este entendimiento casi con los ojos cerrados entre los dos no es ninguna coincidencia: "Nos conocemos desde hace muchos años y somos dos jugadores de clase a los que les gusta el fútbol directo. También nos entendemos a la perfección lejos del terreno de juego. En cualquier caso, el ambiente es muy bueno en todo el equipo", explica el dorsal 20 del combinado alemán.

Derrota en el ensayo general
También Kroos, con el que Bigalke comparte habitación en el hotel de concentración del equipo en Onyang, irradia optimismo antes del duelo con Estados Unidos: "Somos un equipo capaz de desplegar un gran fútbol ofensivo. Hemos demostrado que no tenemos nada que envidiar a ningún rival y que podemos derrotar a cualquiera".

En cualquier caso, la expedición germana no se confía, puesto que Estados Unidos ya derrotó a Alemania por 3-1 en un amistoso disputado hace un mes. "Aquél era el primer partido internacional para algunos de nosotros. Desde entonces hemos hecho muchos progresos. No debemos atribuir demasiado valor a aquel partido", asegura no obstante Bigalke. Para él, el encuentro de octavos frente a Estados Unidos debería ser sólo un paso más en el camino hacia un objetivo mucho más elevado: "El título es una posibilidad real. Contamos con un gran bloque y nos hemos marcado el reto de luchar por el campeonato".

Su compañero y amigo comparte esta valoración. "El certamen empieza realmente en la fase de eliminatorias", asegura Kroos. "Si mantenemos la concentración podemos seguir ascendiendo peldaños. Lógicamente, soñamos con alcanzar la final y nos emplearemos al máximo para lograrlo. A partir de ahora, todo es posible".