Para leer esta entrevista es importante que usted entienda lo que significa Juan Santisteban para el fútbol español. Y para ello hay que repasar su vida de película...

Santisteban nació en Sevilla el 8 de diciembre de 1936 en plena Guerra Civil española. En 1942, en la difícil postguerra, él y su hermana quedaron huérfanos. Un año más tarde, se mudaron a Madrid e ingresaron en un internado, el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil, cuerpo al que pertenecía su padre. Eran días duros, contra los que peleaba jugando a la pelota. Y fue justamente ella la que le cambió la vida...

En 1952, el Real Madrid llevó un equipo al internado y Santisteban los deslumbró. Así, a los 16 años, se llegó a su segunda casa, la CasaBlanca. Debutó en primera en 1954 y al lado de jugadores como Alfredo Di Stéfano y Ferenc Puskas, ganó cuatro Ligas y cuatro Copas de Europa. En 1964 se retiró para conducir a los juveniles merengues.

En 1998, 34 años después de arribar, Santisteban dejó el Real Madrid para dirigir las categorías de base de la Real Federación Española de Fútbol. Al frente de la sub-17 ha ganado 6 títulos europeos y llevado a España a sus siete participaciones en la Copa Mundial sub-17 de FIFA. Este sábado ante Francia, por los cuartos de final de la Corea 2007, el Míster dirigirá su 32º encuentro mundialista...

FIFA.com: Señor Santisteban, ¿qué siente en este, su séptimo mundial?
Siento la misma satisfacción que cuando asistí al primero. El fútbol es mi profesión y ha sido mi vida, y concurrir a cada una de esas competiciones ha sido especial.

Cuando le mencionamos la cifra de 31 partidos pareció sorprendido...
Es que sí, nunca me lo había puesto a pensar, y el número me llamó poderosamente la atención. Creo que son muchos, así como también que aquí en Corea es altamente probable que dirija el último. Ojalá sea la final en Seul.

¿Por qué?
Es que los años no perdonan. Estoy a punto de cumplir 71 y llega un momento en que uno se cansa de tanto viaje. Llevo casi tres meses concentrado en Bélgica, Austria, ahora Corea... La familia se resiente y eso se nota.

¿Qué va a hacer el día posterior a que anuncie su retiro?
Esa es una pregunta que yo muchas veces me he hecho... Y le confieso que me da un poco de miedo, porque el fútbol, repito, ha sido toda mi vida. Estimo que iré al Bernabéu a disfrutar de la Asociación de Veteranos del club, a conversar con los amigos como Alfredo (Di Stéfano), con Santamaría... Pero créame que me estoy preparando: me va a costar.

¿Qué jugadores de los que ha visto pasar le han impresionado más?
Han sido tantos que mencionar sólo a algunos sería injusto... Pero bueno, en la selección absoluta actual hay muchos: Xavi García, Césc Fabrebas, Silva, Casillas, Puyol, Joaquín, Xavi Alonso, Fernando Torres...

¿Y alguno que, teniéndolo todo, no hay allega a triunfar?
Tampoco me gusta dar nombres, pero han habido muchos que creíamos con un futuro impresionante y, por desgracia, se quedaron en el camino. ¿Motivos? Pueden ser tantos... En esta profesión hay que saber asimilar muy bien los consejos de las personas que te quieren bien.

¿Qué le recomendaría a un alguien que aspira ser futbolista?
Primero le diría que vea si tiene las virtudes suficientes. Sin virtudes, es muy difícil llegar. Si las tiene, la clave es trabajo, trabajo y trabajo. Y después, escuchar a los padres, que usualmente tienen las mejores intenciones y no van a porcentaje...

¿Suelen llamarlos ex jugadores para pedirle consejos?
Muy de vez en cuando. Cuando un jugador de fútbol se transforma en futbolista profesional casi siempre desarrolla un ego que no se lo permite. Si me cruzo con alguno puede ser, pero llamarme exclusivamente para eso, casi nunca.

Ha sido dos veces subcampeón y una vez tercero, ¿el título es su cuenta pendiente?
Sí, por supuesto. Ese número uno que yo tanto deseo y que es tan difícil... Aquí en Corea hay selecciones fuertes como Argentina, Nigeria, Ghana, Alemania, Francia, Inglaterra... Se puede dar, pero hay que pensar no sólo en las cualidades de tu selección, sino también en la de los rivales.

¿Cómo ve el partido contra Francia?
Nos conocemos mucho, somos selecciones parejas. Ellos nos superan en lo físico, pero en el aspecto técnico es donde nosotros tenemos los jugadores que pueden superarlos.

De los 31 partidos que lleva dirigidos, ¿cuál es el que más recuerda y por qué?
La final de Finlandia 2003 contra Brasil. Teníamos una gran plantilla y ese día, sencillamente no pudimos meter la pelota en la portería. Recuerdo estar en el banquillo y no creer que ese equipo que reventaba la pelota era brasileño. Pero bueno, a veces la moneda cae cara, y otras, cruz...

Por último, ¿cuántos de esos 31 encuentros daría lograr el título aquí en Corea?
¡Muchos! Es el puntito que falta en mi currículum. A lo mejor, estando tan cerca de dejar esto, Dios me quiera premiar esta vez...