Alemania contra Inglaterra: a cualquier amante del fútbol se le hace la boca agua ante un choque de estas características, y son muchos los recuerdos de duelos clásicos que vienen a la memoria. Entre otros, siguen vivos en la memoria los partidos entre ambos países en las fases finales de las Copas Mundiales de la FIFA de 1966 y 1990. En las categorías inferiores, los encuentros entre los dos equipos siempre son también muy disputados. Por lo tanto, el espectáculo está asegurado el domingo en Goyang, donde estará en juego ni más ni menos que una plaza en las semifinales de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007.

Pero no sólo los aficionados esperan ansiosos este choque de cuartos de final. Seguramente, nadie espera el pitido inicial con más impaciencia que Kevin Wolze. Para el mediocampista alemán, el partido contra los ingleses reviste un significado muy especial, pues Wolze tiene un contrato firmado con el club inglés Bolton Wanderers. Hasta mediados de 2006, este prometedor talento integró las filas del equipo de su ciudad natal, el VfL Wolfsburgo, antes de que su carrera como futbolista diera un giro decisivo.

"En un partido internacional sub-16 contra Holanda, los ojeadores del Bolton se fijaron en mí y, a continuación, me invitaron a un entrenamiento de prueba", relata Wolze en una entrevista con FIFA.com. "Parece que allí cause una impresión muy positiva a los responsables del club, ya que al poco tiempo se pusieron en contacto conmigo para comunicarme su interés por ficharme".

Las cualidades de este mediocampista de corte defensivo, aunque su gran ídolo es el brasileño Ronaldinho, convencieron desde el primer momento en Inglaterra. Sin embargo, el jugador no está dispuesto a encasillar su estilo de juego como típicamente inglés: "Me gusta correr mucho y jugar con agresividad. Soy tremendamente ambicioso. Por lo demás, me van los duelos en los que resulta determinante el factor físico. Naturalmente, éstas son virtudes que tradicionalmente se consideran típicas del fútbol inglés. Pero, en el fútbol moderno, ya no se puede hablar de estilos de juego clásicos; uno está obligado a ser flexible y a desarrollar su propio estilo".

Precisamente esto es lo que han logrado de forma impactante Wolze y sus compañeros de equipo en lo que llevamos de campeonato en Corea. Tras proclamarse primeros de grupo gracias a unas excelentes actuaciones, los jóvenes talentos de la Asociación Alemana de Fútbol (DFB) también brillaron con luz propia en el partido de octavos de final contra Estados Unidos. Es la primera vez en diez años que una selección alemana sub-17 se mete en los cuartos de final de una Copa Mundial de la FIFA. Y lo hace con la cabeza bien alta. "Tenemos un buen equipo, nuestra defensa es muy compacta y siempre creamos ocasiones de gol. Sabemos de lo que somos capaces y, tras los partidos disputados hasta ahora, hemos ganado mucha seguridad en nosotros mismos", subraya Wolze. "Por supuesto, tenemos un gran respeto por el rival, pero sólo pensamos en la victoria".

Durante su estancia en Inglaterra, el joven centrocampista alemán ya ha acumulado sus primeras experiencias contra alguno de los protagonistas de este partido de cuartos de final: "Como juvenil, ya he tenido la ocasión de jugar contra Daniel Welbeck, del Manchester United, y Nathan Porritt, del Middlesbrough. Sin embargo, no tengo mucho contacto con ninguno de los jugadores del equipo inglés presentes en este Mundial", confiesa Wolze. De todos modos, no le concede demasiada importancia al hecho de jugar contra la selección de su "país adoptivo": "Hasta ahora, los cuartos de final de este Mundial son el punto álgido de mi corta carrera. Me da igual quién sea nuestro rival".

Es posible que esta ronda de cuartos de final no sea para los jugadores alemanes más que una mera transición hacia un éxito mayor, dado que, en vista de las actuaciones ofrecidas hasta ahora, son muchos los expertos que consideran a la selección alemana una firme candidata al título. "Vamos pensando partido a partido, y lo que ahora nos ocupa es nuestro próximo rival, Inglaterra", matiza Wolze. "No hay que perder de vista que hemos llegado aquí como quintos clasificados del Campeonato Europeo. Ahora lo daremos todo en los cuartos de final para intentar llegar lo más lejos posible". Un camino que bien podría prolongarse hasta la final del 9 de septiembre en Seúl.