Todos los delanteros natos comparten algunas cualidades: esa habilidad para estar siempre en el sitio adecuado en el momento justo, un agudo olfato de gol y suficiente sangre fría como para definir con precisión bajo una presión aplastante. A la corta edad de 17 años, el nigeriano Macauley Chrisantus las reúne todas.

Durante la fase de clasificación celebrada en marzo en Togo, Chrisantus anotó cuatro goles. En la fase de grupos de Corea 2007, marcó otros cinco, incluido el par de dianas que le endosó a Japón y las otras dos contra Haití. Su racha goleadora se interrumpió bruscamente en el partido de octavos de final contra Colombia, pero el dorsal número 9 de Nigeria encontró de nuevo el camino del gol contra Argentina y se convirtió en el máximo realizador de esta fase final hasta la fecha.

Pese a todo, el delantero del FC Abuja no está satisfecho. Chrisantus se ha fijado metas mucho más altas. "Para mí, no existen los límites", declaró a FIFA.com. "Quiero marcar todos los goles que pueda, quizás 8 o 9".

Eso le bastaría para hacerse con la Bota de Oro en esta competición y conseguir que los jóvenes Súper Águilas se ciñan su tercera corona mundial el 9 de septiembre. Pero antes, los nigerianos tienen que enfrentarse al difícil reto de derrotar a Alemania.

Trabajo de equipo y fuerza divina
"No importa cuál sea nuestro próximo rival, confiamos ciegamente en nuestro equipo por su solidez, porque no tiene flaquezas", explicó Chrisantus. "Siempre jugamos como un equipo, como una familia".

Dicho esto, las Súper Águilas no habrían llegado tan fulgurantemente a semifinales sin Chrisantus en el equipo. "Pero yo no habría podido marcar tantos goles sin la ayuda de mis compañeros", afirmó el delantero, quien, en agradecimiento, envió dos pases de gol para mayor gloria de su equipo.

Gran admirador de Thierry Henry, Chrisantus ha marcado los seis goles con la pierna derecha, pero no desea parecerse demasiado a su ídolo. "Bueno, es que yo soy mi propio modelo", reveló con una sonrisa Chrisantus. "Me encantaría jugar con el Arsenal (el antiguo club de Henry), porque allí convierten las jóvenes promesas del fútbol en auténticos profesionales, pero de momento tengo que perfeccionar mi propio juego".

Además del trabajo que realiza el goleador para arraigar su juego y armonizar sus dotes con las de sus compañeros de equipo, otro factor importante ha contribuido al éxito de Nigeria en este campeonato. Es casi imposible imaginar un partido de las Súper Águilas sin la presencia de su hinchada, que se ha dejado ver prácticamente en todas partes, incluso cuando Nigeria visitó Corea en junio por vez primera para participar en el Torneo Ocho Naciones.

Chrisantus admite que no le teme a nada porque los seguidores de Nigeria estarán allí para animar al equipo con sus archiconocidos cánticos. Los hinchas nigerianos han viajado de un lado a otro, de Gwangyang a Jeju y, después, de Cheonan a Suwon, con una banda de música.

"La canción que se ha hecho famosa se llama Oyachukunogaja, que significa 'Dios es nuestra fuerza'. Es cierto que los seguidores nos han ayudado muchísimo durante los partidos, y deseamos ganar el trofeo para ellos. Ésa es nuestra meta".