España es finalista de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA por tercera vez en su historia. Su partido de semifinales ante Ghana tuvo de todo: 120 minutos de fútbol de alto vuelto, emoción hasta el final, alegría y desencanto. Las caras de los jugadores españoles lo dicen todo mientras se preparan para cruzar, por última vez, el hotel que los acogió en Ulsan. El destino es Seúl. El objetivo, ser campeón del mundo.
Juan Santisteban accede a conversar con FIFA.com luego de colocar su maleta de mano en la bodega del bus que los llevará hasta el aeropuerto. "Estoy contento por el rendimiento del equipo y por la categoría del rival. En líneas generales creo que hemos hecho un gran encuentro. Ellos jugaron un muy buen primer tiempo. Nosotros mejoramos en el segundo y creo que fuimos algo superiores en la prórroga".
"Además", agrega con una sonrisa, "por fin me pude sacar de encima esa espina llamada Ghana. De las cuatro veces que habíamos jugado, habíamos empatado dos y nos habían ganado los más importantes, la final en Italia (1991) y la semifinal en Egipto (1997)". El desencanto se apodera de su expresión al hablar de Bojan y su ausencia en la final. "Me dio mucha tristeza verle llorar en el vestuario. Pero bueno, esto es así y ahora hay que mirar hacia delante. Es una baja importantísima, no voy a descubrir nada, y ya veremos como suplirla".
Mientras uno a uno sus jugadores pasan por el vestíbulo hacia el estacionamiento del hotel, Santisteban continúa: "De momento es muy pronto para preparar el partido del domingo. Los chicos están fusilados, en lo físico por haber jugado dos prórrogas en cinco días, y en lo mental por el desgaste que una semifinal conlleva. Tenemos que recuperarlos lo antes posible para luego sí, empezar a trabajar de cara a la final".
Para empezar a pensar...
De más está decir que toda la plantilla seguirá con atención
el duelo entre Nigeria y Alemania. ¿Cómo le ha ido a España contra
sus potenciales rivales? A las
Súper Águilas las enfrentó sólo una vez y perdió: fue 1-2
en Ecuador 1995. "Si volvemos a jugar contra un equipo
africano no sería descabellado pensar en un planteo parecido al de
Ghana, pero dependerá d cómo estén físicamente mis jugadores",
asegura.
Con Alemania, en cambio, el panorama es bien distinto, ya que se enfrentaron dos veces y en ambas impuso España: 3-1 por los octavos de final de Italia 1991 y 2-1 en el partido por el tercer puesto de Egipto 1997. Sin embargo, el respeto es el mismo. "Tienen una de las mejores selecciones que yo he visto. Han compaginado su habitual fuerza físico con jugadores muy técnicos, y los resultado pues están a la vista".
Santisteban pone proa a Seúl para dirigir su 34º partido en un Mundial sub-17, y quizás último, no sin antes dejar una frase fuerte. "Vinimos de España para estar en la final. Ahora esperamos poder llevarnos el título".






