En una ojeada rápida a la lista de la selección de Ghana que participa en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, un nombre llama inmediatamente la atención: el de Kelvin Bossman. El joven de 16 años es el único jugador ghanés que vive lejos de su patria, concretamente en Inglaterra, el país de la Premiership, donde el delantero está aprendiendo el oficio con el Reading.
Bossman nació en Ghana pero se trasladó al Reino Unido cuando tenía nueve años. Sus dotes como futbolista causaron sensación en la escuela primaria y en el equipo con el que jugaba los domingos en la liga de alevines. Allí lo descubrió el Reading en 2002, donde milita desde entonces.
FIFA.com conversó con este estupendo delantero el día antes de la última aparición de las Estrellas Negras en Corea 2007: el partido por el tercer puesto contra Alemania.
Kelvin, sin duda tendrá muy presente todavía la derrota
contra España... ¿Cómo se siente?
No estoy dolido. La verdad es que creo que fue un
partido impresionante. Bojan es buenísimo. No me sorprendió en
absoluto que fuera precisamente él el hombre que marcó la
diferencia entre ambos equipos. Lo vi jugar contra Francia y me
quedé impresionado por su inteligencia y sus movimientos. Con el
balón en los pies, siempre lleva peligro: es astuto, habilidoso e
imprime una gran potencia a su disparo. Creo que llegará lejos. El
oficio que demostró en el gol de la victoria fue absolutamente
impresionante.
¿Qué opina del partido del domingo?
Sería magnífico que pudiéramos colgarnos la medalla de
bronce. Poca gente esperaba que llegáramos tan lejos; pero hemos
hecho un gran trabajo de equipo, hemos conseguido algunos
resultados muy buenos y ahora estamos deseando terminar a lo
grande. Mañana nos enfrentaremos a un equipo, Alemania, que nos
tumbó por 3-2 en nuestro segundo partido, y queremos la revancha.
Estoy seguro de que podemos derrotar a los alemanes y alcanzar ese
tercer puesto que tanto ansiamos.
Usted es el único integrante de la selección de Ghana que
juega en Inglaterra. Cuéntenos cómo recibió la convocatoria para
las
Estrellas Negras.
Al final de un partido con el Reading contra el
Chelsea, que de hecho perdimos nosotros, se me acercó un
representante y me preguntó si alguna vez había pensado en jugar
para Ghana. Era una oportunidad estupenda, y decidí aprovecharla.
Total, que me fui a Accra para hacer una prueba con el equipo, que
se estaba preparando para disputar un encuentro de clasificación
para la Copa Africana de Naciones, y el entrenador me dijo que era
lo bastante bueno como para formar parte de la selección.
¿Cree que alguno de sus compañeros podría jugar con usted
en Inglaterra?
Sí, estoy totalmente seguro de que la mayor parte de este
grupo podría jugar en la
Premiership. Por descontado, todos ellos podrían estar en
el equipo de la academia. Si se fija en los resultados que hemos
conseguido desde que llegamos aquí, hemos derrotado a algunos de
los mejores equipos del mundo y ahora tenemos garantizado por lo
menos terminar cuartos. Creo que eso da una buena idea del calibre
de los jugadores que integran nuestro grupo.
En los entrenamientos, me pongo a compararlos con cómo juegan algunos de mis compañeros de club, y son muy, muy parecidos. Tienen mucha velocidad, una imponente presencia física y muchos de ellos llevarían bien eso del traslado a otro país. Además, pienso que, si reciben una oportunidad de jugar en un equipo de la Premiership, deberían aferrarse a ella con ambas manos. El fútbol inglés es extremadamente competitivo y eso te estimula. Los muchachos de la selección disfrutarían a tope en un ambiente así.
