El nigeriano Macauley Chrisantus está tocando el cielo con las manos. Los siete goles que marcó en la Copa la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007 fueron decisivos para que las Súper Águilas lograrán el tercer título de su historia en la categoría. Pero además, le valieron quedarse con la Bota de Oro adidas, premio que se lo otorga al máximo artillero de la competición.
Chrisantus le anotó uno a Francia, dos a Japón, dos a Haití, uno a Argentina y uno a Alemania. Las únicas selecciones que pudieron evitar que el atlético delantero de 1,83 metros y 76 kilos viera puerta fueron Colombia, en los octavos de final, y España, en el partido decisivo. Así y todo, Nigeria terminó quedándose con el título. Momentos después de la coronación, el número 9 habló en exclusiva con FIFA.com.
Macauley, ¿qué se siente en un momento como éste?
Me siento muy orgulloso de mi equipo y de mí mismo, por habar
alcanzado las metas que nos habíamos impuesto antes de llegar a
Corea. Lograr el título mundial y la Bota de hora es un sueño hecho
realidad.
¿Esperabas terminar como méximo artillero del
torneo?
Cuando estuvimos aquí para el Torneo de las Ocho Naciones
anoté dos, y en ese momento me convencí que durante el Mundial iba
a anotar varios más. Pero esto no es sólo mérito mío sino también
de mis compañeros, y con ellos quiero compartir el premio.
¿Puede haber algo mejor que todo esto?
¡Sí, por supuesto! Repetir lo que hemos logrado aquí en la
próxima Copa Mundial. Este equipo tiene mucho para dar en el
futuro. Ojalá que sigamos creciendo juntos y cosechando logros en
las categorías que nos preceden.
Se consagró el máximo artillero pero no anotó en la final.
¿Cómo lo explica?
Anotar goles es un don de Dios. A ese don hay que
agregarle trabajo, y yo le dedico muchas horas a mejorar aquellos
aspectos de mi juego que pueden ayudarme a crecer y anotar más. Sin
embargo, esto es fútbol y a veces, uno no puede marcar. Debo seguir
trabajando para mejorar.
¿Se imaginaba que una final entre dos de los equipos más
ofensivos del tornero podía terminar 0-0?
No, pero es entendible. Nosotros estábamos aquí para ganar,
ellos también y entonces, ambos tomamos más recaudos de los
habituales. Igual, creo que brindamos un buen espectáculo al
público que vino a vernos.
Nigeria llegó con la presión de salir campeón e igual logró
el título. ¿Cuál fue la clave?
Cuando alguien espera que des lo mejor, a veces estás a la
altura de esas expectativas. Creo que nosotros lo estuvimos, que
jugamos una gran final, sobre todo ante un equipo tan duro como
España. Gracias a Dios, la suerte nos acompañó en los penales.
