Más que una victoria, Nigeria ha obtenido una cosecha de éxitos
en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007. Las
Superáguilas, nuevo campeón del mundo tras imponerse a los
penales en la final contra España, cuentan además en sus filas con
Macauley Chrisantus, Bota de Oro y Balón de Bronce de adidas del
campeonato. Por si fuera poco, el delantero Yakubu Alfa acaba de
sumarse a la lista de galardones conseguidos por los africanos en
la prueba coreana. El gol que anotó contra Colombia en octavos de
final ha sido elegido como el mejor del torneo por los usuarios de
FIFA.com.
Retrocedamos unas semanas en el tiempo, concretamente hasta
el 30 de agosto de 2007. Estamos en el estadio Soccer Only Field de
Gwangyang. Nigeria acaba de empatar contra Colombia y apenas faltan
por disputarse siete minutos antes de tener que recurrir a la
prórroga. Es el momento elegido por el joven Alfa para convertirse
en el héroe de todo un país. A raíz de un saque de esquina botado
rápidamente, el ariete nigeriano recibe el balón en el vértice del
área grande de los
Cafeteros. Su zurdazo con rosca, tan potente como preciso,
se introduce irremisiblemente por toda la escuadra junto al segundo
palo, y certifica el pase de los suyos a cuartos.
Este soberbio lanzamiento no sólo colmó de felicidad a los
numerosos seguidores de las
Superáguilas, sino que también cautivó la atención de los
usuarios de
FIFA.com. Con una nota de 4.4 sobre 5, el gol de
Yakubu Alfa ha sido el más valorado de los diez seleccionados por
el equipo editorial del sitio de la FIFA. Supera por un estrecho
margen a la joya que el japonés Yoichiro Kakitani (4.3) fabricó
ante Francia.
En el tercer partido del Grupo D disputado en
Goyang, los nipones estaban obligados a asegurar el empate para
continuar su aventura. Kakitani encarriló el encuentro para su
equipo justo antes del descanso. ¡Y de qué manera! En el minuto 45,
el futbolista del Cerezo Osaka recuperó el balón en su campo y vio
adelantado al guardameta Abdoulaye Keita. Recién franqueada la
línea media, el joven prodigio lanzó un potente globo de una
precisión milimétrica que hizo inútil la reacción del arquero galo.
Desgraciadamente para los
Samurais Azules, los franceses se mostraron menos
espectaculares pero más eficaces en la segunda mitad, y encontraron
dos veces el camino de la portería rival.
Los internautas de
FIFA.com se mostraron decididamente aficionados a
los pepinazos, pues el tercer clasificado ex aequo de esta lista
fue el togolés Lalawele Atakora (4.1), autor de una potentísima
semivolea contra la República de Corea. Los defensas surcoreanos
pensaron que habían hecho lo más difícil al despejar de cabeza un
golpe franco peligroso, pero no contaron con el temple del
centrocampista de los
Gavilanes. Bien colocado para aprovechar el rebote del
esférico, el número 7 togolés no se lo pensó dos veces y expidió un
misil que se incrustó junto al travesaño de la portería defendida
por Seung Gyu Kim, el guardameta de los
Guerreros Taeguk. Fue una realización espectacular pero
inútil, pues los africanos acabaron inclinándose por 1-2, y
salieron de la competición en la primera ronda.
Atakora comparte el tercer peldaño del podio con otro
africano, el ghanés Ransford Osei (4.1). Pero en este caso, más que
una hazaña individual, fue una acción colectiva de gran belleza la
que se vio premiada por los votantes de
FIFA.com. En el segundo choque de la liguilla en
el Grupo F, el atacante de las
Estrellas Negras definió con acierto un contraataque de
libro contra Alemania. El volante Abeiku Quansah, tras recibir un
pase de su defensa central a unos 25 metros de su línea de fondo,
metió la directa para atravesar a una velocidad endiablada todo el
carril derecho, se deshizo de cuatro adversarios por el camino, y
habilitó a Osei al borde del fuera de juego. Al primer toque, la
Bota de Plata del campeonato deslizó su golpeo entre las piernas
del guardameta Fabian Giefer.
Estas cuatro dianas son, según las papeletas contabilizadas,
las más espectaculares de la cosecha de 2007 de la Copa Mundial
Sub-17 de la FIFA. Pero las otras seis perlas descubiertas sobre la
gleba coreana no tienen mucho que envidiarles. El alemán Dennis
Dowidat, los brasileños Alex y Tales, el colombiano Christian
Nazarith y el tayiko Fatkhullo Fatkhuloev pueden estar tranquilos:
sus goles tendrán un lugar reservado en el corazón de los amantes
del deporte rey, y ellos han demostrado que el talento no depende
de la edad.










