El Tri no faltó a su cita con el destino
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EL RESUMEN DEL TORNEO - Desde que se anunció que el Estadio Azteca albergaría la final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2011, los apasionados hinchas locales y los aficionados neutrales esperaban que la selección anfitriona alcanzase el choque decisivo. Y el fabuloso equipo que dirige Raúl Gutiérrez no solamente se abrió paso hasta la última ronda, sino que también derrotó por 2-0 a Uruguay en el mítico escenario para mantener su trayectoria inmaculada en el campeonato, con 7 victorias en 7 partidos. Casi 100.000 espectadores presenciaron cómo los cadetes de El Tri levantaban el trofeo, un nuevo récord de asistencia en el certamen mundialista sub-17.

Los jóvenes mexicanos se habían preparado para la gran cita durante un año y varios meses, y esa minuciosidad quedó patente en la solidez que exhibieron desde el principio en todas sus líneas, con los excepcionales delanteros Carlos Fierro y Marco Bueno como líderes. En la primera fase, El Tri dominó su grupo con autoridad, doblegando en su estreno a la RDP de Corea tras darle la vuelta a un gol tempranero, y luego venciendo tanto al Congo como a la campeona de Europa, Holanda.

En las fases de eliminación directa, Panamá, Francia y Alemania fueron las víctimas de la incisiva mordiente de los mexicanos, en sendos choques cargados de intensidad. En la final del 10 de julio, se esperaba que Uruguay se erigiese en el escollo más peligroso en lo que iba de campeonato, dado que los chicos de Fabián Coito preferían un planteamiento conservador y enfocado al contragolpe en vez del fútbol más bien abierto que suele verse en esta categoría de edad. Y la Celeste no defraudó, ofreciendo una seria resistencia y rematando dos veces a la madera; pero fue México el que hizo dar saltos de alegría a sus aficionados y conquistó su segundo título mundial sub-17 en apenas seis años.

“Este equipo tiene algo especial”, declaró su seleccionador, Raúl Gutiérrez, un ex defensa que en su día también fue internacional con México. “Amo este trabajo, amo este equipo. Hoy es un día maravilloso”. Tan estupendo fue el rendimiento de México que tres de sus piezas clave coparon los premios a los mejores jugadores del campeonato: Julio Gómez se adjudicó el Balón de Oro adidas, Jorge Espericueta se llevó el de Plata, y Fierro recibió el de Bronce.

Los debutantes y la pegada de Alemania
Las selecciones debutantes en la competición se mostraron especialmente fuertes en tierras mexicanas. Ruanda empezó a dejar atrás su turbulento pasado reciente, e incluso acabó llevándose un punto en Pachuca como premio a sus esfuerzos en el complicado Grupo C. A su vez, Panamá alcanzó la segunda fase a base de coraje, aunque fue Uzbekistán el que más impresionó entre los nuevos, haciendo que toda Asia esté muy orgullosa de su actuación. Los uzbekos llegaron hasta cuartos de final apoyándose en un juego elegante de pases cortos, que finalmente neutralizaron los astutos e ingeniosos uruguayos en su camino hacia la final.

El Estadio Hidalgo de Pachuca también fue testigo de un hecho histórico de otro tipo. El guardameta canadiense Quillan Roberts logró forzar un empate para su selección contra Inglaterra, después de que su patadón largo volara sobre el campo y, tras botar en el césped, acabara en el fondo de las mallas. Fue el primer gol marcado por un portero en una fase final de una competición de la FIFA.

Por detrás de los imponentes mexicanos, también son dignas de mención varias selecciones que ofrecieron espléndidas actuaciones entre el 18 de junio y el 10 de julio. Alemania sobresalió por su poderío ofensivo en esta fase final, al meter 24 goles en apenas 7 partidos (6 de esos tantos fueron obra del sensacional Samed Yesil, que además sirvió otros 5). Los jugadores entrenados por Steffen Freund solamente hincaron la rodilla en semifinales, tras sufrir una agónica derrota por 3-2 ante los anfitriones en Torreón.

Brasil, por su parte, desplegó un espectáculo de toques sutiles y genialidades varias en su sede particular de Guadalajara, con los creativos Adryan y Lucas Piazon y el ariete Ademilson como principales protagonistas. Su majestuosa trayectoria se frenó de golpe, sin embargo, tras toparse en semifinales con el juego súper organizado de los uruguayos, que apuntillaron a los Auriverdes a la contra (3-0).

Países participantes
Burkina Faso, Congo, Costa de Marfil, Ruanda, Australia, Japón, RDP de Corea, Uzbekistán, República Checa, Dinamarca, Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, Canadá, Jamaica, México, Panamá, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Argentina, Brasil, Ecuador, Uruguay

Clasificación
1. México
2. Uruguay
3. Alemania
4. Brasil

Sedes y estadios

Guadalajara (Estadio Guadalajara), Ciudad de México (Estadio Azteca), Monterrey (Estadio Universitario), Morelia (Estadio Morelos), Pachuca (Estadio Hidalgo), Querétaro (Estadio Corregidora), Torreón (Estadio Torreón)

Total de goles marcados
158 (un promedio de 3,04 por partido)

Máximos goleadores
9: Souleymane Coulibaly (CIV)
6: Samed Yesil (GER)
5: Adryan (BRA), Ademilson (BRA), Yassine Benzia (FRA)