El Azteca, cuna de campeones
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Tuvieron que pasar casi 25 años para que el Estadio Azteca volviera a albergar una Copa Mundial de la FIFA. De este recinto se cuentan grandes hazañas: el gol del siglo, obra de Diego Armando Maradona en duelo ante Inglaterra, la exhibición de Brasil en 1970, y, por qué no, la histórica y controvertida “mano de Dios”...

Sin embargo, si hay algo que caracteriza a este célebre estadio es haber sido la cuna que sirvió para la consagración de estrellas de talla mundial. Ahora vuelve a abrir sus puertas, en esta ocasión la para la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, donde los jugadores buscarán aprovechar la mística del Coloso de Santa Úrsula para luchar por la consagración.

Allí se definirá el tercer lugar y, lo más importante, la gran final del 10 de julio en la que los dos mejores equipos del torneo se disputen quién será el sucesor de Suiza como nuevo campeón del mundo.

Justos merecimientos
Dos finales son el respaldo que le ha otorgado la posibilidad de añadir una tercera a la cuenta. "El Azteca ha sido el único estadio en la historia del fútbol que ha sido sede de dos inauguraciones y de dos finales de una Copa del Mundo. Por todo lo que ha representado, no puede haber mejor sede para disputarse la final", explica, para FIFA.com, Justino Compeán, Presidente del Comité Organizador Local y de la FEMEXFUT.

La funcionalidad de este inmueble ha permitido que eventos deportivos distintos al fútbol se desarrollen ahí. Vicente Saldívar y Julio César Chávez, grandes campeones mexicanos en el box, defendieron exitosamente sus títulos. El Tazón Azteca, el Clásico entre Pumas y el IPN, así como el Tazón América de la NFL, han sido encuentros de futbol americano que se han desarrollado sobre su césped. Este recinto también ha visto pasar a grandes figuras del espectáculo de talla internacional, como, Elton John, Michael Jackson, Gloria Estefan, Luis Miguel, Lenny Kravitz y U2, entre otros.

Consejos de un campeón
Tener menos de 17 años y enfrentar una Copa Mundial de la FIFA no es, desde luego, tarea sencilla. Un evento de tal envergadura genera tal presión que, en múltiples ocasiones, es mejor recurrir a alguien que ya haya vivido la experiencia para recibir consejos. ¡Y quién mejor que un campeón de casa para hablar sobre ello! Giovani Dos Santos, en diálogo con FIFA.com, asegura que “la chance de jugar en el Azteca es una motivación más para cualquier jugador en el mundo. Conocer ese césped que es tan simbólico y donde ha jugado el que, para mí, es el mejor jugador de la historia, Diego Maradona, significa una gran oportunidad. Está en ellos aprovecharla”.

Localizado al sur de la Ciudad de México, el Azteca cuenta con 49 años de historia, tradición y leyendas; entre ellas dos Copas Mundiales de la FIFA y la final de la Copa FIFA Confederaciones 1999 que México arrebató a Brasil en un encuentro histórico (4-3). Aquél estadio que desde su concepción fue visto como un gigante -siendo en la actualidad, a pesar de su antigüedad, uno de los estadios más grandes del mundo-, tendrá en sus tribunas la capacidad de albergar 105.064 personas dispuestas a ser parte fundamental de la Copa Mundial. O 105.065 si agregamos a “Nacho”, una estatua en las gradas erigida en honor al siempre fiel aficionado.

El gigante dormido ha vuelto a despertar; fueron 25 años de espera. Las condiciones están dadas y las puertas abiertas para quien decida entrar al templo del buen fútbol. ¿Quiénes serán los jugadores que se valgan de él para llegar a lo más alto del fútbol mundial? Aún no lo sabemos, pero de seguro que lo harán con el mejor escenario. Tal como describe Justino Compeán: “Es el Templo del Fútbol, no hay otro mejor para esta ocasión”.