Can, el mariscal de campo de Alemania

Lo que para el seleccionador alemán Juergen Klinsmann era el Capitano ("capitán", en italiano) en la Copa Mundial de la FIFA 2006 es el Skipper ("capitán", en inglés) para Steffen Freund en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2011. El papel que hace cinco años desempeñó Michael Ballack, que capitaneó al combinado alemán hasta la semifinal, le corresponde en la cita mexicana a Emre Can, que dirige a su equipo sobre el césped.

El primer paso está dado con la rápida clasificación para octavos de final. “Nos hemos quitado un peso de encima. Ahora debemos centrarnos en los desafíos que vienen”, declaró el jugador, de 17 años, en una entrevista en exclusiva para FIFA.com. “Nuestro objetivo era ganar los dos primeros partidos, aunque no esperábamos que las cosas fuesen a salir tan bien”, añade Can en referencia al magnífico rendimiento de su equipo, que ha logrado dos victorias en dos partidos (6-1 frente a Ecuador y 3-0 contra Burkina Faso), con un balance goleador de 9 goles a favor y 1 en contra.

No obstante, el capitán mantiene los pies en el suelo y avisa de la peligrosidad del último rival del Grupo E, Panamá, al que Alemania se medirá el domingo. “Todos los equipos que participan en este Mundial son fuertes. Panamá ganó su primer partido, frente a Burkina Faso. Los campeones de África no son tan malos como puede parecer por el transcurso de la competición. No podemos subestimar a Panamá”.

Elogios del seleccionador
En cualquier caso, el combinado alemán ha llamado la atención de los expertos, y el resto de participantes en el certamen ya están avisados de su potencial. Can es sin duda uno de los pilares del equipo, lo que en ningún caso tiene que ver con el hecho de que sea el jugador más alto del plantel. “Unos lo consideran una ventaja, y otros un inconveniente. Para mí no tiene importancia, aunque la verdad es que no sé cómo es ser bajito”, explica entre risas el centrocampista defensivo.

No sorprende que el seleccionador Steffen Freund solo tenga palabras de elogio para su Skipper, que es como se refiere a Can. “Emre es el jugador sub-17 más completo que he visto en mi carrera, y ya he visto unos cuantos. Tiene talento para llegar a lo más alto”.

Lógicamente, las palabras del técnico llenan de orgullo al joven futbolista del Bayern de Múnich, que tiene su propia versión de sí mismo: “Intentaré seguir mi camino y no estancarme. Tengo un estilo propio a la hora de jugar al fútbol. Intento combinar capacidad de liderazgo y calidad. Seguir mejorando es siempre mi objetivo. No tengo un verdadero modelo a seguir, pero reconozco que a veces me fijo en las cosas que hace Cristiano Ronaldo”.

Subiendo escalones en el Bayern
La pasada primavera ya tuvo oportunidad de ponerse a prueba en el primer equipo al lado de grandes estrellas como Arjen Robben, Franck Ribéry o Philipp Lahm. “Fue muy divertido. Lógicamente, se trata de un nivel diferente”, nos cuenta.

Por supuesto, la joven promesa no quiere que aquella experiencia se quede en flor de un día: “Está claro que mi objetivo es dar el salto al primer equipo y jugar en la Bundesliga. Primero tengo que responder en el campo, y después ya veremos”. El primer paso ya está dado, puesto que, cuando regrese a Alemania después de la cita mundialista, Can pasará a formar parte del segundo equipo del Bayern, preferiblemente, por supuesto, como nuevo campeón del mundo sub-17.

Antes de despedirse en la terraza de su hotel de concentración en Querétaro, el mariscal de campo de la Mannschaft sub-17 revela un último secreto a FIFA.com. Después de una victoria importante, en el bus siempre se canta a voz en grito una canción que está dedicada al seleccionador. Un cántico que no podría ser más apropiado y que juega con el significado del apellido del técnico, que quiere decir “amigo” en alemán: “Ein Freund, ein guter Freund" (Un amigo, un buen amigo).