Un final perfecto
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EL RESUMEN DE LA JORNADA – Los astros mexicanos del mañana se han coronado campeones del mundo, nada menos que en el legendario estadio Azteca, sobre el mismo terreno de juego en el que grandes del fútbol como Diego Armando Maradona o Pelé vivieron algunos de sus momentos de gloria en la palestra mundial. Uruguay derramó lágrimas amargas por haberse quedado tan cerca, y a la vez tan lejos, del que se habría convertido en su primer título mundial en la categoría.

Si bien la final ofreció uno de los choques más tensos y reñidos que se hayan visto en esta Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, el partido por el tercer puesto brindó un espectáculo muy abierto y repleto de goles. En un fascinante encuentro, Alemania se impuso a Brasil por 4-3.

Resultados
Uruguay 0-2 México (final)
Brasil 3-4 Alemania (tercer puesto)

Gol del día
Giovani Casillas (90’+2), Uruguay-México
No ha sido el gol más bonito de la jornada, pero este remate de una contra en los minutos finales destaca por la apoteósica reacción que suscitó entre los casi 100.000 espectadores congregados en el estadio Azteca. El suplente Casillas recibió el balón de Arturo González, mientras los uruguayos echaban el resto por conseguir el empate, y batió la meta rival con un balón cruzado que puso el partido fuera del alcance del rival y provocó escenas de delirio en el D.F. mexicano.

Momentos clave de la jornada
Alemania-México, es la historia de un amor…
Se hizo raro ver a la afición del Azteca apoyar a Alemania con tanto fervor, especialmente días después de la semifinal, donde los alemanes propinaron al adorado equipo anfitrión un susto descomunal y recibieron todo tipo de insultos e improperios por parte de los incondicionales de México en Torreón. No obstante, el estilo ofensivo del equipo europeo ha sido atractivo y pegadizo, y los hinchas han sabido apreciar la soberbia exhibición de buen juego que han ofrecido Samed Yesil y los suyos en la victoria por 4-3 sobre Brasil. Alemania ha terminado su participación en esta competición con el mejor registro ofensivo: 24 goles anotados en siete encuentros. El público, ataviado con las camisetas verdes de su selección, lanzó sombreros y besos a los tímidos alemanes mientras estos daban una vuelta de honor improvisada, pero triunfal, tras el pitido final. Su seleccionador, Steffen Freund, lució uno de los tradicionales sombreros mexicanos durante la rueda de prensa posterior al partido. En ella dijo “adiós” y “muchas gracias” con su mejor español y una gran sonrisa.

El colosal Azteca, la diferencia
Pese al amor que profesó a los alemanes, la auténtica pasión de la hinchada congregada en el Azteca fue en todo momento el joven Tri. Aunque es un tópico muy manido en el fútbol hablar del jugador número 12 y su influencia, la fuerza del estadio ha resultado hoy del todo decisiva. No fue durante la final propiamente dicha cuando los héroes mexicanos disfrutaron de una primera visión de la enormidad de las gradas repletas. Mientras Alemania y Brasil disputaban el partido por el tercer puesto, los jóvenes mexicanos sacaron la cabeza fuera del túnel de vestuarios durante escasos segundos. El griterío con el que el público agradeció la inesperada aparición fue tan atronador como los pitos, abucheos y el blandir de puños que recibieron los uruguayos en cuanto saltaron al terreno de juego. Era una señal de lo que estaba por llegar. Los espectadores en el colosal Azteca gritaron, chillaron, cantaron Cielito lindo y dedicaron varias salvas de “olés” a sus muchachos hasta auparlos a la victoria por 2-0 y a su segundo título mundial sub-17.

Gómez, un hombre para las grandes ocasiones
El inagotable cariño que el público dedica a Julio Gómez, su estrella en el mediocampo, se antoja a todas luces incontenible. El jugador del Pachuca metió a México prácticamente en solitario en la gran final, después de anotar un doblete y jugar con la cabeza ensangrentada en la semifinal, donde México se impuso a Alemania. Gómez empezó la final en el banquillo, pero los hinchas, muchos de ellos con la cabeza vendada en su honor, coreaban su nombre sin cesar. El mediocampista recibió la bienvenida más clamorosa de la noche cuando por fin saltó al terreno de juego, con venda y todo, a mediados de la segunda parte. Los periodistas allí congregados, mexicanos en su mayoría, votaron con la cabeza y el corazón, y por un amplio margen decidieron otorgar a Julio Gómez el Balón de Oro adidas al mejor jugador de esta fase final.

Números que hablan…
98.943:
es la cantidad de aficionados que se han dado cita en el impresionante estadio Azteca para presenciar la gran final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. La hinchada ha acudido en masa para animar a la selección anfitriona de camino a la conquista del título, y con ello también ha batido el récord de público asistente a una última jornada en los 26 años de historia que tiene la competición. La asistencia media a los 52 partidos del certamen se cifra en 19.275 espectadores.