Detrás de un sólido esfuerzo grupal, Italia arrancó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009 al vencer a Argelia por 1-0. El encuentro, que cerró la primera jornada del Grupo F, se disputó este lunes 26 de octubre en el estadio Ahmadu Bello de la ciudad de Kaduna.
Desde el arranque, gracias a su buen manejo del balón y su capacidad para generar juego asociado, los europeos se mostraron más precisos y punzantes. De hecho, contaron con la primera gran oportunidad del partido a los 10' en los pies de Stephan El Shaarawy, pero su remate desde corta distancia, tras una serie de rebotes en el área menor africana, se perdió junto a un poste.
A cada arresto individual de
Argelia, Italia respondía con acciones profundas, pero seguía sin encontrar el
camino a la red. Primero,
volvió a faltarle precisión cuando Simone Dell Angello erró por poco el arco argelino; después, hizo lucir al arquero contrario, Abdennour Merzouki, quien le ganó
el duelo Giacomo Beretta.
Recién a partir de la media hora de juego la selección africana pareció sacarse
de encima los nervios del debut. De la mano de su armador, Abdelhakim Bezzaz,
se animó a proponer otra cosa, pero su soledad en la creación chocó siempre con
la férrea defensa italiana. Aún así, sobre el final de la etapa, fue Youcef
Khelife quien se las arregló para ingresar al área entre dos rivales, aunque su
remate desde un ángulo cerrado encontró bien parado al portero Mattia Perin.
Acertó una
De a ratos, el juego se
hizo de ida y vuelta. Khelife merodeó otra vez el gol en el arranque del
complemento, luego de un yerro de Vicenzo Camilleri, pero otra vez perdió el
mano a mano con el arquero italiano. De hecho, Perin volvió a lucirse ante el delantero
africano un rato más tarde, al ahogarle por tercera vez un festejo con
el cuerpo.
Italia parecía sentir la presión de su favoritismo, sobre todo luego de que Marzouki evitara la caída de su arco ante un remate El Shaarawy. Cometió errores en todas sus líneas y apenas si inquietó con remates de media distancia de Alessandro de Vitis y Beretta.
Sin embargo, su carta de éxito estaba en el banco. A poco del final, luego de que Alessandro Scialpi estrellara un tiro libre en el travesaño, Federico Carraro, que había ingresado al promediar la segunda etapa, apareció para empujar al gol un centro de De Vitis (78', 1-0).
Argelia, como era de esperar, salió decidida a buscar el empate, pero chocó una y otra vez con la defensa de Italia, que se abroqueló atrás y terminó celebrando su esforzada victoria. Una victoria que, claro está, la deja muy bien parada de cara a su objetivo de avanzar a la próxima fase.

