La selección de Brasil obtuvo un valioso y sufrido triunfo 3-2 sobre su similar de Japón este sábado 24 de octubre en Lagos, en un encuentro válido por la primera fecha del Grupo B de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009. 

La Seleçao se vio sorprendida por la resistencia de una selección nipona que plantó cara desde el primer minuto de juego, y que estuvo cerca de quedarse con un triunfo ante los actuales campeones sudamericanos.

A la altura de las expectativas
La emoción existente por la presencia de Brasil en la ciudad quedó de manifiesto en la gran cantidad de público que pobló el Teslim Balogun, pese a que el partido de Nigeria ante Alemania se emitía por televisión a la misma hora. El partido no defraudó...

Japón ofreció presión y empuje además de una gran habilidad en sus delanteros, pero Brasil supo mantenerse sereno y comenzó a tomar las riendas del partido bajo el mando de sus estrellas, Coutinho y Neymar, que pronto dieron que hablar.

El tricampeón comenzó a jugar al toque y construyó un verdadero golazo: el balón pasó por no menos de cinco futbolistas antes de caer en los pies de Guilherme, quien con un disparo potente y colocado, imposible para el portero nipón, marcó la primera diferencia (1-0, 26'). Pero la alegría le duró poco: Japón igualó nueve minutos después, luego de que la defensa brasileña no despejara claramente un balón que llegó rechazado a Takagi. El número 11 remató como si fuera brasileño para anotar el empate asiático (1-1, 35').

Un golpe de suerte
Con esta sorpresa comenzaba la segunda parte. Y todo se mantuvo igual hasta una nueva combinación entre las dos estrellas brasileñas. Pase largo de Coutinho a Neymar, quien controló magníficamente para driblar al guardameta por un lado, mientras el balón iba por el otro, y rematar a puerta vacía (2-1, 67').

Japón supo reponerse de nuevo al golpe tras un fallo de la defensa brasileña, que no supo salir a tiempo a un pase largo que Sugimoto buscó con todas sus fuerzas para cruzar y batir a Alisson por segunda vez (2-2, 84').

Los últimos minutos fueron frenéticos, con ambos bandos dilapidando situaciones para llevarse la victoria. Y cuando todo parecía encaminado al empate, la buena fortuna abandonó a los japoneses.

Ya en tiempo de descuento, un centro frontal de Wellington no pudo ser despejado por el portero japonés, quien falló con los puños para ver como el balón se metía tranquilamente en su arco (3-2, 90'+4'). 

El 3-2 premió la búsqueda de los brasileños, quienes ahora irán por la clasificación ante México. Los nipones, heridos, necesitarán comenzar a sumar en su duelo frente a la sorprendente Suiza.