Con dos goles en un minuto, Argentina le dio vuelta el partido a Alemania, ganó por 2-1 y se clasificó a los octavos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009. El encuentro, válido por el Grupo A, se disputó este martes 27 de octubre en la ciudad de Abuja.

Los europeos tuvieron un comienzo similar al de su debut ante Nigeria: estuvieron bien estructurados, movieron el balón con acierto y encontraron rápidamente la ventaja. La jugada nació en una falta que cometió el delantero argentino Sergio Araujo a casi 40 metros de su área: Shkodran Mustafi ejecutó el tiro libre, el arquero albiceleste Damián Martínez se confió y, creyendo que la pelota se iría por la línea de fondo, la dejó pasar; sin embargo, por atrás entraba el zaguero Mario Goetze, quien no tuvo mayores inconvenientes para cabecear al fondo del arco (8', 0-1).

Los chicos de José Luis Brown asimilaron rápido la desventaja y dos veces merodearon el empate, pero tanto a los 12' como a los 14', Mustafi usó su cuerpo para desviar los remates de Daniel Villalva y del propio Araujo.

Alemania, sin embargo, siguió siendo más ordenada, aunque careció de profundidad en los metros finales. Porque salvo aquel cabezazo de Mustafi, a los 37', casi no volvió a inquietar al portero argentino.

Ráfaga goleadora, triunfo y pase
Argentina salió a jugar el complemento con otra actitud, más decidida a poner a prueba a la última línea alemana. De hecho, a los 55' exigió por primera vez a Marc-André Ter Stegen, pero el 1 alemán respondió con acierto ante un disparo de Araujo desde la izquierda.

Dos minutos más tarde, no obstante, llegaría la ráfaga goleadora argentina. La igualdad nació de los pies de Villalva, quien ingresó al área por la izquierda a pura velocidad y fue derribado por Mustafi; el árbitro sancionó el penal que el capitán Esteban Espíndola, con un remate cruzado de derecha, cambió por gol (57', 1-1).

Alemania sintió tanto el impacto que, tras el saque del medio, Bienvenue Basala entregó mal hacia atrás para un compañero. Araujo, atento, robó el balón, encaró al arquero y definió con serenidad apenas pisó el área para dar la voltereta al marcador (58', 2-1).

El mérito de Argentina, además de los dos goles, fue intentar defenderse con la pelota y lo más lejos posible de su área. A pesar de no ser tan ordenada como el primer tiempo, Alemania fue para adelante y mantuvo ocupado a Martínez, quien se mostró atento para desbaratar un par de centros cruzados y para arrojarse dos veces a los pies de Lennart Thy.

La Albiceleste, incluso, contó con una clara oportunidad de liquidar el pleito a los 77' por intermedio de Araujo, su jugador más peligroso, pero Ter Stegen le ahogó el festejo al poner sus manos y enviar el balón al tiro de esquina por encima del horizontal.

En síntesis, Argentina mostró madurez para no perder la cabeza aún en desventaja, aprovechó al máximo sus posibilidades y logró un triunfo que le permite estar ya entre las mejores 16 selecciones del mundo.