Promesas de futuro y el regreso de Estados Unidos en Chile 2008
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La Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Chile 2008 pasará a la historia por varios motivos: ha sido el torneo con más goles de las cuatro ediciones celebradas, nos ha dejado el gol 300 y el 400 de la competición, ha visto la coronación de la selección de Estados Unidos, pero, sobre todo, será recordada por el profundo legado que deja en el país sudamericano.

La celebración de esta competencia arrancó un tremendo compromiso por parte del gobierno que llevó a cabo la reconstrucción total de cuatro estadios para albergar los partidos. Además, la ANFP se volcó con el fútbol femenino, auspiciando una flamante competición liguera que celebró su primera edición antes de la cita mundial, y respaldando la preparación de la selección femenina chilena que los representaría en esa cita. Así, Las Rojitas, si bien no lograron sumar ni una victoria y quedaron eliminadas en la fase de grupos, entusiasmaron al público con su entrega y coraje. Sin duda, el grupo bregado en este mundial es una semilla con potencial de futuro. De la misma manera, la respuesta de los hinchas durante toda la competición ha dejado claro que el fútbol femenino tiene su espacio en esta sociedad sudamericana, más inclinada al balompié masculino. Ha sido un paso adelante, deportiva y culturalmente.

En lo puramente futbolístico, Chile 2008 ha devuelto a Estados Unidos al trono de la categoría al que ya subiera en la edición inaugural de Canadá 2002. El técnico Tony DiCicco, quien condujó a las barras y estrellas a la cima en la Copa Mundial Femenina de la FIFA EEUU 1999, ha sido el guía para esta nueva generación de talentos, donde brillan con especial fuerza las delanteras Sydney Leroux, Alex Morgan y Alyssa Naeher (triunfadoras en los galardones individuales).

El regreso a la cumbre se selló a lo grande, derrotando en la gran final a las campeonas defensoras, la RDP de Corea. Choe Kwang Sok no se puso nervioso tras perder el primer partido ante Brasil y sabía que cuando sus jugadoras se repusiesen del largo viaje, volverían a ser el equipo sólido y sin fisuras que triunfó en Rusia 2006. Tenía razón y sólo las norteamericanas, gracias al mayor acierto de cara a gol, lograron torcer su camino a la revalidación en el último encuentro.

Tiempo de reflexión
Su triunfante debut ante las norcoreanas, así como su evolución en el grupo, fue prometedora, y sin embargo, por primera vez en la historia de este torneo la selección brasileña se quedó fuera de las semifinales. A pesar de contar con mucho talento individual, a la canarinha le falló cierta fuerza táctica y Alemania le encontró las cosquillas dejando al jogo bonito fuera del último cuarteto. Esta desilusión abre un nuevo tiempo en la verde-amarela que debe reflexionar hacia de cara a un futuro en la categoría sin Marta ni Cristiane.

Quizá la mayor decepción llegó con la eliminación de China tras la fase de grupos. Las subcampeonas de las últimas dos ediciones firmaron un discreto empate con Argentina y una derrota con Francia, y la victoria ante las suplentes estadounidenses ya no les alcanzó para seguir adelante. Aunque su seleccionador asegurase que estaban en el torneo para aprender, se esperaba mucho más de ellas.

También el fútbol femenino con acento latino debe seguir progresando. Ni Chile, ni México, ni Argentina lograron superar la fase de grupos y tendrán que esperar una nueva ocasión para romper su techo.

Motivos para el optimismo
En el apartado de las buenas noticias, hay que destacar al combinado francés que alcanzó un histórico cuarto puesto pero dejó la impresión de haber merecido incluso un poco más. Su partido de semifinales ante Corea sólo lo decidió una falta de atención y de fortuna en el último suspiro, pero actitud y arrojo sobraron. Hay talento en la cabeza de Eugenie Le Sommer, en el olfato goleador de Nora Coton Pelagie, y la fuerza de Marie-Laure Delie. Una joven generación con mucho potencial.

Igual que el combinado japonés que arrancó aplausos allí donde competía por su preciosista juego de pases y combinación, y el exquisito fútbol de su centrocampista Natsuko Hara. En sus asignaturas pendiente, la fuerza mental.

Nueva Zelanda, que a cada paso hace historia, merece ser distinguida. También fue un gol en el último instante ante Inglaterra quien las dejó fuera de cotas mayores (cuartos de final) pero para un grupo con nueve jugadoras sub-17 en la plantilla el reto será la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Alemania 2010. Allí nos veremos.

Gracias Chile, se pasaron. Bis bald in Deutschland!

Participantes
Argentina, México, Chile, Brasil, Canadá, Inglaterra, Francia, Alemania, RP de China, RD del Congo, Noruega, Japón, RDP de Corea, Nueva Zelanda, Nigeria y EE.UU.

Estadios y Sedes
Estadio Municipal de La Florida (Santiago de Chile), Estadio Germán Becker de Temuco, Estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo, Estadio Nelson Oyarzún de Chillán.

Posiciones finales
1. EEUU
2. RDP de Corea
3. Alemania
4. Francia

Estrellas en alza:
Sydney Leroux (USA), Erika (Brasil), Alex Morgan (USA), Natsuko Hara (JPN), Rita Chikwelu (NGA) Alyssa Naeher (USA), Nicole Banecki (GER), Eugenie Le Sommer (FRA), Tony Duggan (ENG), Rosie White (NZL), Ra Un Sim (PRK), Ri Jong Si (PRK), Kim Kulig (GER).

Premio Fair Play: Estados Unidos

Total de goles: 113

Máximas anotadoras
5: Sydney Leroux (USA)
4: Ri Ye Gyong (PRK), Alex Morgan (USA), Eugenie Le Sommer (FRA)

Asistencia total: 351.309 espectadores