Cuando se pone el sol en Coquimbo, localidad chilena situada en la costa del Pacífico, la fría brisa marina puede dar pábulo a las preocupaciones. En el hotel donde se hospedan las neozelandesas, sin embargo, no hace ni gota de frío. Por las tardes se oyen risas saltarinas, palabras que no se cansan e incluso acordes de guitarra.

"Siempre cantamos una canción maorí que nos da un sentimiento de unión especial. Somos un grupo muy alegre", nos cuenta Abby Erceg en su conversación con FIFA.com, con una sonrisa de oreja a oreja. La futbolista de 18 años, que ya ha vestido 30 veces la camiseta nacional y entró en acción en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2007 así como en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino en 2008, sabe a ciencia cierta que el buen ánimo de las jóvenes kiwis en vísperas de la inauguración de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Chile 2008 está justificado.

Antes de la competición de Rusia 2006, no sabíamos exactamente a qué atenernos. Ahora hemos progresado y tenemos confianza en nosotras mismas. Estamos listas para el siguiente paso
Erceg y el desafío de Chile.

"Es verdad que somos el equipo más joven de este campeonato, pero también es verdad que ya tenemos mucha experiencia. Unas cuantas de nosotras ya hemos participado en algún torneo. ", comentó Erceg, que además hizo referencia a los éxitos más recientes: "En la Copa Mundial Femenina Sub-17 organizada hace poco en nuestro territorio, festejamos el primer triunfo de nuestro país en una Copa Mundial Femenina de la FIFA. Queremos mantener esa euforia y superar la fase de grupos".

La zaguera neozelandesa proclama estas ambiciosas metas con total naturalidad. Igual por eso resulta tan convincente. Como capitana de su equipo, conoce al dedillo las cualidades de su selección. "Somos fuertes en ataque y haremos todo lo posible por jugar ofensivamente". Erceg no niega que las esperanzas de las suyas descansan sobre la puntería de Rosie White, una muchacha de tan sólo 15 primaveras que marcó los tres goles de la histórica victoria por 3-1 sobre Colombia en la recién concluida Copa Mundial Sub-17: "Todas la apoyamos, porque queremos que luzca esa espléndida forma con nosotras. Es una joya".

Esta gente ama nuestro deporte. Por eso nos sentimos aquí en la cima del mundo. Va a ser fantástico jugar ante un público tan entusiasta. Eso nos dará un punto más de motivación
Erceg sobre el entusiasmo del público chileno.

El afán atacante no es el único factor que inspirará a las neozelandesas en Chile. Lo que predominará sobre todo en el fútbol que exhibirán en el país anfitrión de esta prueba reina serán las emociones. "Cuando viajamos en el autobús del equipo, vemos campos de fútbol por todas partes. ", asegura Erceg.

No obstante, las kiwis sienten el debido respeto por sus rivales del Grupo A. Sobre todo por las nigerianas, a las que deberán enfrentarse el miércoles en su apertura del telón en Coquimbo, como advierte nuestra entrevistada: "Ése será nuestro partido más difícil. Son muy atléticas y saben generar situaciones imprevisibles gracias a las acciones de sus individualidades".

Ambos combinados han tenido tiempo de sobra para observarse mutuamente, porque nigerianas y neozelandesas se alojan en el mismo hotel. Seguro que Erceg y sus compañeras pondrán todo lo que puedan de su parte para que Nueva Zelanda marque la pauta, no sólo en la música del alojamiento compartido, sino también en el fútbol que desplegarán sobre el terreno de juego a mediados de esta semana.