Las anfitrionas de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Chile 2008 dejaron muy buenas sensaciones en su debut en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo el 19 de noviembre, a pesar de su derrota ante Inglaterra (2-0).
Las Rojitas plantaron cara a las europeas en una primera parte valiente en la que además gozaron de varias ocasiones claras de gol. Pero también la actuación de su arquera Claudia Christiane Endler fue muy destacada en esos primero 45 minutos que hicieron soñar a la entregada afición chilena.
"Fue un debut muy emocionante. Cuando sonó el himno fue un momento muy especial, nos sentimos muy felices", reconoce la portera chilena. "Me siento conforme con mi actuación pero uno siempre quiere mejorar alguna cosa, e ir superándose en cada partido".
Siguen dándole algunas vueltas a lo que ocurrió en aquel primer partido, y se sienten contentas con lo conseguido en la primera mitad. "Creo que jugamos muy bien. Pero perdimos muchas ocasiones de gol, si llegamos a anotar alguna por ahí el partido sale diferente. Nos deja contentas la imagen que dimos", analiza.
Y también saben encontrar la causa de la derrota. "La segunda parte nos desconcentramos, salimos confiadas por lo bien que lo habíamos hecho y nos relajamos un poco. Y ahí les dimos ocasiones", lamenta.
Ahora enfrentan a una Nueva Zelanda ansiosa que, como ellas, llega de perder ante Nigeria, y necesita los puntos. "Tenemos que mejorar en la concentración y el finiquito de las ocasiones. Y estar muy atentas pues Nueva Zelanda tiene jugadoras muy rápidas", adelanta. "Pero vamos a ganar los dos partidos que restan y clasificar a la siguiente fase", añade.
Un proyecto... ¿con futuro?
Esta admiradora de Iker Casillas y Gianluigi Buffon lleva jugando al fútbol desde niña con su padre y su hermano mayor Nicolás. Pero se decantaba por la línea ofensiva hasta que hace año y medio un entrenador la probó en la portería. Y bajo palos se quedó.
Una portera que luce un atípico siete en la espalda. "Cuando llegué al equipo ya había una arquera en el equipo así que tomé el siete y ahí me quedé", explica. Y no le tiemblan las piernas ni aun cuando la hinchada abarrota las gradas. "A mí me motiva mucho el público que nos está apoyando tanto. No me pone nerviosa ni me presiona. Lo cierto es que hace un año no esperaba este entusiasmo", reflexiona.
Y es que hace un año y medio que este grupo de voluntariosas Rojitas trabaja codo con codo para defender con orgullo la camiseta de su país en esta cita mundial. "Ha sido un periodo muy intenso de preparación, muy fuerte y cansado pero también muy entretenido. Aunque hayamos perdido algo de clases, hemos crecido de otra manera. Ha sido una experiencia muy enriquecedora con todos los viajes que nos han permitido conocer culturas y gentes distintas", dice agradecida.
Y al timón de este proyecto la española Marta Tejedor. "Es muy buena persona, muy trabajadora y estudiosa, y nos ha enseñado muchas cosas. Nos ha dado una estructura de juego y conceptos tácticos que antes no teníamos. Ahora tenemos una identidad propia", dice la arquera.
Christiane, a quien le falta un curso para terminar la escuela, tiene un sueño que excede el 8 de diciembre, cuando se juegue la final de Copa Mundial. "Ojalá después del Mundial continúe este entusiasmo con el fútbol femenino y sigamos creciendo y un día podamos clasificar para un mundial mayor". Habrá que esperar.

