Jong: "Necesitamos el espíritu de 2010"
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El trayecto de la República de Corea rumbo a la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA de este año ha sido bastante abrupto. El pasado mes de octubre, el equipo fue incapaz de conseguir el pase de manera directa, al obtener una decepcionante cuarta posición en la competición preliminar asiática, pero la suerte acabó sonriéndole, y resultó incluído en el certamen a raíz del repentino cambio de país organizador.

Después pasarían otros dos meses hasta el nombramiento de un nuevo entrenador: Jong Song-Chon, quien ya había sido ayudante del técnico del combinado femenino Sub-20 y de selecciones nacionales absolutas, y que no pudo reunir por primera vez a su plantel hasta cinco meses antes del torneo.

“Lo primero que hice fue repasar y analizar todos los vídeos de los clasificatorios asiáticos del año pasado. Llegué a la conclusión de que sí habíamos hecho un buen fútbol, aunque con problemas en el remate”, declaró hace poco Jong a FIFA.com en una entrevista. “Y, lo que es peor, no pudimos beneficiarnos de los progresos realizados en los últimos años, y la moral estaba visiblemente baja”.

El primer partido de las coreanas a las órdenes de Jong, disputado en junio, durante una concentración en el extranjero, representó todo un bautismo de fuego, tal y como se preveía, y las Guerreras Taeguk cayeron por 3-0 a manos de la RP China. El segundo encuentro ante ese rival parecía ajustarse al mismo guión, ya que las discípulas de Jong perdían 2-0 a falta de diez minutos. Sin embargo, en ese momento una estrella olvidada surgió de la nada.

Yeo Min-Ji, con quien se habían cebado las lesiones desde que ganó el Balón de Oro y la Bota de oro adidas de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Trinidad y Tobago 2010, entró en juego en la segunda parte y se convirtió en motor de las suyas, al recortar primero distancias y habilitar luego a una compañera para que anotase el tanto del empate. Las coreanas completaron la remontada y terminaron imponiéndose por 3-2.

“Min-Ji aún estaba recuperándose de la lesión que había sufrido durante sus compromisos con la selección absoluta, y no pudo jugar más de 20 minutos. Pero vi que le había dado la vuelta al partido, una prueba de que seguía viva y de que su finalización era tan buena como antes”, explicó Jong refiriéndose a la joven, líder del conjunto que conquistó el título mundial Sub-17 en Trinidad y Tobago. “Ahora mismo ya está restablecida por completo y se encuentra en forma, estoy plenamente convencido de que desempeñará un papel importante en el torneo”.

“Dicho esto, no somos un equipo que gire en torno a una sola jugadora”, dijo Jong, quien también supervisó la sensacional trayectoria de la formación Sub-20 en Alemania 2010, saldada mediante una tercera plaza. “Disponemos de varias centrocampistas con estilo, como la capitana Lee Young-Ju, Jeon Eun-Ha y Lee Geum-Min, todas ellas capaces de abrir diversas opciones ofensivas”.

Uno de los principales retos que aguardan al estratega, de 41 años, será alcanzar un equilibrio y armonía entre la experimentada generación de Alemania 2010 y las estrellas en ciernes de Trinidad y Tobago 2010.

“Están entrenándose juntas, dentro y fuera del país, desde el Campeonato Asiático, así que ya se conocen lo suficiente como para jugar en bloque”, insistió Jong. “Y, lo que es más importante aún, saben lo que están haciendo y van en la dirección adecuada”.

¿En qué dirección avanzan pues las Guerreras Taeguk? Jong no tiene la más mínima duda: “Nuestra meta inicial consiste en ganar el grupo, por delante de Brasil, Italia y Nigeria, pienso que somos sobradamente capaces de lograrlo, y ojalá tengamos ventaja en cuartos de final. Pero lo más importante es que creamos en nosotros y recuperemos el ímpetu que adquirimos hace dos años”.