Suiza se inspira en el pueblo japonés
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El 11 de marzo de 2011, la localidad costera de Shichigahama, situada en la prefectura japonesa de Miyagi, recibió toda la fuerza del tsunami. Unas mil casas fueron destruidas por la enorme ola, que también destrozó edificios públicos, con un saldo de 90 muertos. Entre las instalaciones arrasadas estaba el estadio, que había albergado torneos locales de categoría amateur y equipos escolares.

Ahora sus habitantes acaban de reunirse para celebrar la reapertura del recinto, resultado de más de un año de duro trabajo y recaudación de fondos, a los que han contribuido tanto lugareños como forasteros.

En honor a este hito, la selección Suiza que participa en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA ha visitado el estadio, tanto para presentar sus respetos a las víctimas del tsunami como para compartir la alegría de los estudiantes por el regreso del deporte rey a su ciudad.

Las integrantes del equipo helvético escucharon una breve presentación a cargo del director de la escuela acerca del impacto del tsunami y los posteriores esfuerzos para recuperar la normalidad, antes de entregar dulces suizos y regalos a los niños, encantados con la visita de las futbolistas.

“Me encantan los jugadores de fútbol”, dijo Kuta Fujimora, de 11 años, con una sonrisa radiante. “Los veo por televisión, ¡pero esta es la primera vez que me encuentro cara a cara con un equipo de verdad!”.

Las palabras de Fujimora sonaron como música celestial a las suizas, y la defensora Noelle Maritz transmitió del siguiente modo los sentimientos de todo el plantel: “Mis compañeras y yo no olvidaremos nunca el día de hoy. Es una inspiración para nosotras. Cuando volvamos a ver a nuestros familiares y amigos les hablaremos de estos maravillosos niños y de lo hermoso que es este país”. Y concluyó: “Ganemos o perdamos, nos llevaremos grandes recuerdos”.

La visita fue idea del director de la delegación helvética, Walter Peter, quien también gestionó la asistencia de los escolares al primer partido de Suiza, frente a Nueva Zelanda. Peter explicó a los niños que su equipo no había venido a Japón simplemente para jugar al fútbol, sino para estar en contacto con sus habitantes y conocer la tragedia que sufrieron hace un año.  “Tienen que seguir jugando”, recalcó. “¡No abandonen nunca! ¡Estamos aquí para compartir su alegría y apoyarles en su recuperación y su marcha adelante!”.

El fútbol es un reflejo de la vida
Suiza tiene una agenda frenética en el torneo de este año. Las reuniones y visitas, junto a las exigentes sesiones de entrenamiento, ocupan el tiempo de sus jugadoras. ¿Dará sus frutos esa potente combinación de inspiración y esfuerzo?

El miércoles afrontan su segundo compromiso del Grupo A, ante México, con la obligación de rehacerse tras la derrota por 2-1 registrada en su estreno a manos de Nueva Zelanda. Un resultado positivo es imprescindible para continuar vivas en el certamen.

Esta es la tercera participación de Suiza en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA, tras acudir a las citas de 2006 y 2010, en las que no consiguió superar la fase de grupos. Sin embargo su seleccionador, Yannick Schwery, está decidido a dejar atrás el gris desempeño de las anteriores ediciones. “Es sencillo”, indicó Schwery respecto a su inminente choque ante México. “Si perdemos decimos adiós, ¡así que haremos todo lo posible para ganar!”.

Pero el técnico es consciente de las dificultades que aguardan a sus discípulas: “Va a ser un partido intenso. El rival es un buen equipo, y nosotros también. Nuestro único problema es culminar los ataques, pero voy a esforzarme para solucionarlo”.

A pesar de su gris estreno en el certamen, Schwery tiene fe en sus muchachas. Ver los destrozos causados por el tsunami y la alegría de los niños ante la reapertura de su estadio ha servido para infundirle ánimo.

En declaraciones efectuadas en el estadio, confesó: “Perdimos un partido, pero hoy estamos aquí. Cada día trae una nueva esperanza. Así es el fútbol: como la vida misma. La gente de esta ciudad ha reconstruido su estadio. No se rindieron después de la terrible tragedia que se cebó sobre ellos, y nosotros debemos seguir su ejemplo”.

“Tengo un mensaje para mis jugadoras”, finalizó el joven entrenador. “No se debe abandonar nunca. Hay que intentar darlo todo hasta el último segundo. Siempre hay esperanza”.