White, una delantera de armas tomar
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Cuando Rosie White metió el segundo gol de Nueva Zelanda contra Japón en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Japón 2012, ignoraba que acababa de ingresar en el club de las diez máximas artilleras de esa competición, con 6 dianas en su haber. Pero eso no es todo: la joven de 19 años había disputado también su octavo partido en total, tras las ediciones de 2008 y 2010, lo que la convierte en una de las jugadoras más curtidas en la historia del campeonato.

FIFA.com entrevistó a la prometedora futbolista kiwi tras el empate contra Japón (2-2), que permite a Nueva Zelanda aspirar a clasificarse para cuartos de final de este torneo por primera vez en su historia: “Haremos todo lo posible para superar esta primera fase”, afirmó White. “Si lo conseguimos, nada podrá detenernos para ganar el título. Hemos hecho un partido muy bueno, sobreponiéndonos a la presión. Este empate es un resultado importante; ahora conocemos nuestro verdadero potencial. Tal vez tengamos que enfrentarnos a Estados Unidos o a Alemania, pero estamos listas para afrontar todos los desafíos”.

El próximo partido de las Kiwis contra México será decisivo para la clasificación. Su seleccionador, Aaron McFarland, cree que la experiencia marcará la diferencia, y la capitana Rosie, que, además de disputar las citas mundialistas sub-17 y sub-20, ha participado en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011™ y en el Torneo Olímpico de Fútbol femenino Londres 2012, espera poder inspirar a sus compañeras: “Es extraño esto de ser la capitana, pero se trata de un honor y de una gran responsabilidad. Al principio aprendía de mis compañeras, y ahora ya estoy habituada a estas competiciones. Conozco los secretos del juego y los trucos para ganar. El partido contra México será decisivo, y debo transmitir mi experiencia a mis compañeras más jóvenes, pues tendremos que confiar plenamente en nosotras para salir airosas de este grupo tan cualificado”, recalcó.  

Nueva Zelanda ante todo
Pese a ser una estrella en ciernes, Rosie mantiene la cabeza fría y, al recordarle sus estadísticas, sonríe: “¿De verdad son las mías? Es impresionante, pero no les presto atención. Lo que me interesa es dar la victoria a mi país. Cuando escucho el himno nacional antes del partido, estoy muy orgullosa, y siento que ganar títulos para Nueva Zelanda es mucho más importante que los logros individuales”.

Esta fan de Leo Messi y de Abby Wambach recordó cómo fue su flechazo por el fútbol: “Empecé a jugar a los 5 años, y era mejor que los chicos. Con 12 años ya empecé a tomármelo en serio, y comprendí que el fútbol sería mi vida. Mis dos hermanos y mi padre me han ayudado mucho. Están presentes en Japón, a mi lado, siguen mis partidos ¡y me animan desde la grada hasta el último segundo!”.

Para Rosie White, será su última Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA, pues el año que viene se integrará definitivamente a la selección absoluta, con la que ya participó en Alemania 2011. “Espero ganarlo todo, pero mi mayor sueño es colgarme una medalla de oro en los Juegos Olímpicos y pasar a profesional en un club importante, en Alemania o en Suecia. Estaría bien adjudicarme luego el título de Jugadora Mundial de la FIFA, pero todavía tengo tiempo”, observó. Fuera del fútbol, White desea terminar sus estudios y licenciarse en psicología. “Y luego, me plantearé crear una familia y tener un hijo, para enseñarle a jugar al fútbol”.

A pesar de sus numerosos éxitos, su timidez la lleva a mantenerse alejada de los focos mediáticos: “Quiero llevar una vida tranquila y seguir siendo una mujer normal a la que le gusta el fútbol. La fama y los medios de comunicación no me van demasiado. Me gusta ir a la playa, practicar surf y salir con mis amigas, y haré todo lo posible para seguir llevando una vida normal”, concluyó.