Marozsan no gana, pero sí impresiona
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La Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Japón 2012 emitió su veredicto colectivo este 8 de septiembre en Tokio con la victoria de Estados Unidos sobre Alemania en la final (su tercer título en seis ediciones). Antes de echar el telón definitivamente a la edición de 2012, quedaban por otorgar aún los premios individuales.

Dzsenifer Marozsan era la estrella anunciada de la selección alemana, y justificó plenamente esa etiqueta marcando el ritmo a su equipo con sus pases de gol y sus inspiradas genialidades. Aunque no bastó con eso para ganar la final, la joven teutona dejó su sello en la competición junto a la norcoreana Kim Un Hwa, reina de las goleadoras.

Desde las mejores jugadoras hasta las artilleras, pasando por las porteras y las mejores representantes del espíritu deportivo, FIFA.com analiza los méritos de las protagonistas de la entrega de premios.

Balón de Oro adidas: Dzsenifer Marozsan (Alemania
Balón de Plata adidas: Hanae Shibata (Japón
Balón de Bronce adidas: Julie Johnston (Estados Unidos)

Dzsenifer Marozsan: Sostener el trofeo de mejor jugadora en sus manos constituye, sin lugar a dudas, una enorme satisfacción para la joven alemana, pero también una pequeña revancha. Tras ser aventajada por Mana Iwabuchi en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2008, la cerebro germana (que, eso sí, se llevó la Bota de Oro en la cita de Nueva Zelanda) conquistó al fin el máximo galardón individual… y en el país de su ex competidora. Aunque solamente metió un gol en todo el campeonato, Marozsan abrió las puertas de la final a sus compañeras poniéndoles en bandeja numerosas dianas. Sus seis pases decisivos (por precisos) en acciones a balón parado, centros o envíos largos, así como sus detalles técnicos espectaculares, pero siempre útiles, conquistaron al público de Japón 2012, pero también a los expertos del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA, que la designaron Balón de Oro adidas.

Hanae Shibata: Es cierto que todo Japón hizo soñar a su público y provocó pesadillas a sus rivales merced a su gran juego colectivo, pero necesitaba una directora de orquesta que le marcase el ritmo. Hanae Shibata desempeñó a la perfección ese papel corriendo constantemente de una área a la otra. Siempre presente para ayudar en las tareas defensivas, la joven nipona es también la primera en lanzar los ataques de las Nadeshiko, e incluso dispone de olfato de gol para definir cuando la ocasión se le presenta. En este campeonato, logró hacerlo en 3 ocasiones gracias a su velocidad, su técnica y su sangre fría.

Julie Johnston: La estadounidense, pese a formarse como centrocampista, fue el pilar de la defensa de las campeonas mundiales. Su sangre fría y sus dotes de liderazgo llevaron a Steve Swanson a confiarle el brazalete de capitana. Además de su influencia en los vestuarios y de sus sensatos discursos (que sirvieron para que las Barras y Estrellas no perdiesen la cabeza tras su severa derrota contra Alemania en la fase de grupos por 0-3; o cuando las norcoreanas forzaron la prórroga en los cuartos de final), fueron sobre todo su soltura técnica, su sentido de la colocación y la calidad de sus pases rápidos los que ayudaron al combinado norteamericano a levantar su tercer trofeo.

Bota de Oro adidas: Kim Un Hwa (RDP de Corea) - 7 goles 
Bota de Plata adidas: Yoko Tanaka (Japón) - 6 goles, 2 asistencias 
Bota de Bronce adidas: Lena Lotzen (Alemania) - 6 goles, 1 asistencia

Kim Un Hwa: La delantera de la RDP de Corea apenas pudo disputar 4 partidos escasos y 309 minutitos en Japón 2012. Sin embargo, ¡eso no le impidió hacer temblar las redes rivales en 7 ocasiones! Ni siquiera era titular al comienzo del campeonato (el primero que disputaba en su carrera contando todas las categorías de edad), pero su buen rendimiento y su primer gol contra Noruega (4-2), pese a su condición de suplente, convencieron al seleccionador norcoreano, Sin Ui Gun, para sacarla de inicio contra Argentina. La pequeña delantera de 1,59 metros de estatura se reveló como un auténtico as en la manga con un partido colosal, en el que anotó 5 dianas (9-0). Además, fue la autora del gol del empate en el siguiente partido, que sirvió para amarrar la primera plaza del grupo frente a Canadá (2-1). Con la pólvora mojada en cuartos de final, Kim no pudo impedir la eliminación de su equipo ante Estados Unidos, pero dejó su huella en el torneo a pesar de su prematura marcha del mismo.

La norcoreana aventajó a la escurridiza japonesa Yoko Tanaka y a la máquina de hacer goles germana Lena Lotzen, quien no logró ver puerta en el partido más importante: la final.

Guante de Oro adidas: Laura Benkarth (Alemania
Como cancerbera de una Nationalmannschaft casi invencible, Laura Benkarth tuvo mucho menos trabajo que sus homólogas rivales, que no gozaron de una defensa tan buena. En cualquier caso, lo que caracteriza a los grandes guardametas es solventar con brillantez el poco trabajo que les llega. Alemania alcanzó la final sin recibir ni un solo gol gracias en gran parte a que su portera supo mantener la concentración hasta el último minuto en cada partido, sacando a relucir sus buenos reflejos o sus certeras salidas cuando era necesario, aun a riesgo de jugarse el pellejo (como ocurrió en un encontronazo impresionante con la noruega Caroline Hansen en cuartos de final). Después de cinco partidos enteros sin tener que recoger el balón del fondo de las mallas, Benkarth claudicó finalmente frente a la estadounidense Kealia Ohai en la final, con lo que no pudo igualar la actuación de su gloriosa predecesora Nadine Angerer, imbatida durante toda la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2007.

Premio Fair Play de la FIFA: Japón 
Además de su histórica 3ª posición en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA 2012, Japón ha tenido la satisfacción de poner el colofón a “su” Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA recibiendo el premio que recompensa el espíritu deportivo y el comportamiento ejemplar, tanto dentro como fuera del campo. La FIFA concede este galardón basándose en la valoración del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET), que asigna puntos de fair play a las distintas selecciones en función de su comportamiento. El objetivo consiste en poner en un primer plano el espíritu de equipo, ya sea entre las jugadoras, los entrenadores, el personal directivo o los espectadores de los torneos de la FIFA. Y aunque sea la selección de Japón la que ha ganado esta distinción gracias a sus 21 jugadoras, puede compartirla con todo un país que ha hecho las delicias de las otras 15 selecciones participantes y del mundo entero por su simpatía, su calurosa hospitalidad y su organización intachable, algo más de un año después de las terribles catástrofes naturales que afectaron al país.