Silbatazo final. Dieciocho jóvenes vestidos de verde y blanco corren hacia el centro del campo para celebrar una victoria histórica. Uno de ellos, moreno, de cabello rizado y con el número 9, es doble campeón. Antes de que sus compañeros levanten el trofeo, se baña en gloria con un zapato dorado y después, celebra junto con todos los otros el primer campeonato mundial en la historia de su país.
México no olvida esas imágenes que sucedieron hace dos años en Perú. En el corazón de millones de aztecas quedaron los "niños héroes" de la Copa Mundial Sub-17 Perú 2005 y la alegría irrepetible de mirar a todos desde lo más alto. Por supuesto, un lugar especial lo ocupa Carlos Vela, máximo goleador del torneo, que unos meses más tarde fue transferido al Arsenal inglés para seguir con su sueño de triunfo.
Ahora, casi veinticuatro meses después de esos grandes momentos, la "Generación dorada" del fútbol azteca se vuelve a reunir para una misión aún más difícil: llevar a casa otro título, ahora en la categoría superior. Canadá 2007 es el nuevo reto para Vela y sus amigos. El delantero con la experiencia de un año en Europa, pasado a préstamo en el Salamanca español, compartió con FIFA.com sus sueños e ilusiones para la inminente cita en Norteamérica.
La esperanza de un pueblo
El joven delantero, que cumplió 18 años en marzo, es
consciente de lo que su generación significa para el pueblo de
México, por ello, no quiere defraudarlo en Canadá. "Estoy
realmente ilusionado con la posibilidad de jugar otro Mundial.
Queremos tener la misma actuación que en Perú y volver a darle esa
alegría a nuestra gente. Es algo que pensamos todo el tiempo y que
buscaremos conseguir".
Vela no quiere, sin embargo, dejar que la presión lo abrume, sabe que, por obvias razones, el Tricolor parte como favorito, pero tampoco considera una obligación repetir el título. "Va a ser diferente. Es un torneo de mayor nivel, con otros jugadores que no estuvieron hace dos años. No siento que haya presión sobre nosotros, más bien la ilusión y las ganas de hacer otra vez las cosas bien. Si eso nos da otro título será excelente, pero no es algo que nos obsesione".
A pesar de ello, por lo visto en la fase clasificatoria, México parece estar en buen camino. Consiguió la clasificación sin despeinarse demasiado y dejó en claro que será un rival muy difícil para cualquiera. "Me gustó mucho el equipo que jugó en Culiacán. Hay mucho nivel y la competencia interna es muy interesante. Los que seguimos tenemos dos años más de experiencia y hay jugadores nuevos que tienen muchísima calidad".
La importancia de estar en Europa
Al terminar Perú 2005, Carlos Vela fue uno de tres campeones
mexicanos en hacer las maletas y emigrar al Viejo Continente. No
pudo ser registrado por el Arsenal, pero se ha convertido en una de
las grandes estrellas del Salamanca, el equipo revelación de la
segunda división española.
El delantero no se arrepiente de la mudanza y ve el futuro con esperanza. "Al principio me costó un poquito de trabajo, pero ahora estoy 100% adaptado. Es otro fútbol y otro país, pero la gente de aquí ha sido maravillosa y gracias a ellos soy un jugador mucho más completo, listo para seguir progresando".
El delantero no esconde su ambición. Considera que es momento de jugar en primera división y espera que sea en el Arsenal. "Me encantaría ir a Londres. Mi sueño es debutar con el primer equipo y poder ayudar. Sé que el técnico le da mucha oportunidad a los jóvenes y sería ideal estar ahí. Pero si no es posible, quiero jugar en primera, en un torneo importante, creo que tengo la capacidad y la experiencia para hacerlo muy bien".
En realidad, no es falta de interés por parte del Arsenal lo que le impide unirse a los Gunners, al contrario, recientemente el técnico Arsène Wenger se deshizo en elogios hacia el jugador. El problema son las leyes inglesas, que no han autorizado aún el permiso de trabajo para el mexicano. Vela confía en que eso se solucione pronto y pueda vestir los colores del equipo londinense. "La esperanza muere al último, tengo que esperar a ver qué me dicen al final del torneo, no me importaría quedarme un año más en España y así llegaría más preparado para ir al Arsenal pero decididamente no en segunda división".
De cualquier modo, el futuro parece brillante. La posibilidad de un nuevo trofeo mundial y la esperanza de debutar en la elite a nivel de clubes. ¿Podría un muchacho de 18 años pedir algo más?... Tal vez. "Me gustaría poder salir más. Eso siempre va a estar ahí, siempre quieres pasártela bien con tus amigos a esta edad, pero sé cuales son mis prioridades y hay momentos para todo, ya me tocará algún día" concluye riendo. Después de todo, sabe que se trata de una de las más grandes promesas del fútbol mundial.
