Ser uno de los países más pequeños de África no es motivo para desconfiar de los propios poderes. Gambia, que cuenta con poco más de 1.4 millones de habitantes repartidos sobre una superficie de 11,300 km², es el ejemplo perfecto. Con ocasión del Campeonato Africano Juvenil 2007, su selección sub-20 ha demostrado que todo es posible en el fútbol. En su primera participación, el pequeño estado de África Occidental, aunque sucumbió a manos de los temibles marroquíes y malienses durante la fase de clasificación, supo hacerse con la medalla de bronce al imponerse por 3-1 a los valerosos zambianos en el partido por el tercer puesto. Toda una gesta para un fútbol que raramente alcanza notoriedad internacional.
En el plano individual, otro título ha sabido reconocer el talento de esta formación. Joseph Gómez, guardameta de los jóvenes Escorpiones, ha sido nombrado mejor jugador del torneo en su puesto. Sus magníficas prestaciones han atraído como es lógico las miradas de ojeadores del mundo entero. El muchacho ya ha realizado pruebas en el París Saint-Germain, en el Roma y en el Bolonia.
Pero la progresión constante de los juveniles gambianos no es un capricho del azar. Con figuras como Jallow Ousman, Mansally Abdouli, Sohna Ebrima o Leigh Sarja, la actual columna vertebral del grupo se parece mucho a aquélla que tan brillantemente conquistara el campeonato sub-17 de la CAN en Gambia en 2005. Ese triunfo histórico dio a los gambianos el derecho de disputar meses después la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2005. En el transcurso del certamen peruano, la selección gambiana asombró a los observadores. Tras dos victorias en la fase de grupos, una de ellas contra el ulterior finalista brasileño, los africanos fueron eliminados por una mera diferencia de goles menos favorable (+2) que la de Holanda (+3). Es de suponer que la experiencia almacenada hace dos años les será muy útil para competir en Canadá 2007.
Johnson Bonu, cazatalentos
Este grupo, tan dotado técnica como tácticamente, está
dirigido por Peter Bonu Johnson. Este ex defensa 38 veces
internacional, es el descubridor de un buen número de jugadores,
como es el caso de su actual capitán, Jatto Cessay, que han ido
incorporándose para reforzar el armazón constituido por los sub-17
de 2005. Nada más poner fin a su carrera como futbolista, Bonu
decidió emprender la de entrenador. A su regreso en 1995 de
Budapest, donde obtuvo su título de segundo grado, le ofrecieron el
puesto de asistente de Hans Hennegar, a la sazón seleccionador de
la absoluta. Pero fue en 2005 cuando conoció el más alto nivel, al
secundar a Fred Osam Duodu en la cita mundialista de Perú. Después
de esta experiencia, tomó las riendas de la selección sub-20 en
solitario.
Para mejor preparar la competición canadiense, Gambia aceptó participar en el festival internacional de la juventud celebrado en Suwon, República de Corea, del 23 al 27 de marzo pasado. Este torneo bienal congrega tradicionalmente a cuatro equipos procedentes de distintos continentes que se hayan clasificado para la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. Un único grupo permite a las cuatro selecciones enfrentarse en un minicampeonato. En la edición de este año participaron los anfitriones surcoreanos, Polonia, Chile y Gambia.
Los jóvenes Escorpiones quedaron en último lugar del certamen al verse privados de sus miembros más destacados (Jallow, Mansally, Liegh y Sohna), que se encontraban retenidos por sus clubes respectivos, lesionados o en periodo de pruebas en el extranjero. Pese a aterrizar en Asia con cierta confianza, los alumnos de Bonu sufrieron tres derrotas en otros tantos choques. Estos decepcionantes desempeños se debieron en parte a errores en los primeros compases de los encuentros, y han servido de advertencia a los jugadores acerca de lo que les puede esperar en Canadá.
"Ningún partido se contempla con
ligereza"
De regreso a su patria, los juveniles gambianos han tenido
ocasión de medirse a una selección africana de otra categoría. En
Costa de Marfil, los medallistas de bronce en Congo libraron una
valiente contienda contra los sub-23 locales. Pese a la ausencia
crónica de sus figuras, Johnson Bonu supo innovar con la
integración de seis nuevos promesas. Aunque no se produjo ningún
milagro, la derrota fue honorable (2-1). Pocas semanas más tarde y
frente a una selección del estado de Brikama (Gambia Occidental),
la espiral de resultados negativos concluyó con una victoria limpia
y sin tacha que levantó la moral del once nacional en el tramo
previo a la cita mundialista.
En la Copa Mundial de este verano, los jóvenes Escorpiones tendrán que sudar la camiseta en el Grupo C, donde se medirán a Portugal, México y Nueva Zelanda. Los dos primeros son claros favoritos. Portugal, campeón del mundo en 1989 y 1991, vuelve a la competición tras siete años de ausencia. En cuanto a México, la generación de jugadores liderados por su estrella Giovani Dos Santos que acudirá a Canadá es la misma que conquistó el título en el certamen sub-17 disputado en Perú en 2005. No hace falta decir que ambas formaciones saltarán al campo con el afán de confirmar su estatus.
Gambia, que juega mejor a contracorriente de los pronósticos, dispone aún de un poco de tiempo para engrasar sus ejes. De aquí a julio, Johnson Bonu podrá contar con toda su plantilla. La Asociación Gambiana de Fútbol está concertando partidos de preparación. Dos de ellos se disputarán en su propio feudo, y el entrenador desea realizar cuatro cursos de entrenamiento en Europa. Costa Rica, clasificada para Canadá 2007, parece ser uno de los equipos dispuestos a servir de antagonista.
A despecho de unos preparativos llenos de obstáculos, el entrenador no se deja invadir por el pánico. Sereno, explica su programa: "Nos tomamos los partidos uno por uno, y ningún partido se contempla con ligereza". Acaso no haya mejores fermentos para vigorizar la próxima campaña de sus pupilos.
