En el mundo del fútbol, también se pasan malos tragos. Eso es lo que debió de pensar Erwin Hoffer en los primeros años de su fulgurante carrera. Después de guiar sensacionalmente a la selección de Austria hasta la semifinal del Campeonato Europeo Sub-19 de la UEFA 2006, y de conseguir la impresionante gesta de marcar en todos los partidos de grupo, el popular ariete sufrió el castigo de tener que abandonar el terreno de juego en la semifinal, mientras sus compañeros de equipo caían eliminados por 0-5 ante los españoles, ulteriores campeones del certamen. Hoffer fue expulsado al incurrir en su segunda tarjeta amarilla. "En el trayecto del estadio al hotel, no hacía más que llorar", recuerda el entrenador Paul Gludovatz.

Pero el técnico de 61 años sabía demasiado bien que en la vida siempre hay una segunda oportunidad, y era plenamente consciente de que aquella amarga experiencia pronto habría de convertirse en algo dulce. En efecto, Gludovatz supervisa ahora al nuevo delantero de la selección austriaca en el Campeonato Mundial Sub-20 de la FIFA Canadá 2007. Allí el depositario de las esperanzas austriacas pondrá todo de su parte para olvidar su personal pesadilla con nuevos triunfos. "Estoy tenso, pero ante todo estoy muy motivado", confiesa la nueva promesa en conversación con FIFA.com.

La gran modestia de una gran promesa
Han pasado 24 años desde que el último combinado austriaco participara en el segundo torneo de fútbol más importante del mundo. En aquel entonces se dio a conocer por primera vez Toni Polster, que luego desarrollaría una excelsa carrera futbolística por renombrados clubes europeos como el Torino de Italia, el Sevilla de España y el Colonia de Alemania. En vista del asombroso talento de Hoffer, que en la temporada en curso ya ha dejado constancia de su instinto goleador y su velocidad con la camiseta del Rapid de Viena, es muy probable que en Norteamérica seamos testigos del despegue definitivo de esta estrella en ciernes. "Cuando pienso en que los grandes futbolistas del momento también estuvieron en el Campeonato Mundial Sub-20, siento que tan sólo el hecho de participar es ya un gran honor".

A pesar de su papel como supuesto abanderado de su selección nacional en la inminente cita mundialista y como favorito del público en su club de la capital, Hoffer se presenta con una infinita modestia. En realidad, en su tierra natal la gente sólo lo conoce como "Jimmy". El apodo se lo puso su anterior entrenador, por su chocante parecido con el antiguo líder sindical estadounidense Jimmy Hoffa. Según el muchacho, "en Canadá todo depende del desempeño de cada uno de los jugadores, porque si no será muy, muy difícil". En sus labios, esas palabras no suenan en absoluto huecas.

"Fácil no, pero las posibilidades son buenas"
Con todo, "Jimmy" esconde una tremenda carga de dinamismo y fuerza de voluntad. El joven delantero confiesa que su lema es no rendirse nunca, y en 32 partidos internacionales con la selección juvenil ha marcado 19 goles, dos de ellos hace apenas dos semanas, en la celebrada victoria de los sub-20 por 6-1 contra el Ried, subcampeón de la liga austriaca, durante los preparativos para la cita mundialista. Por si fuera poco, el 2 de junio Hoffer llegó incluso a debutar con la selección absoluta en el empate sin goles contra Paraguay, al término del cual fue aclamado por el seleccionador nacional Josef Hickersberger como un hombre con futuro. Por eso dijo entonces: "Veo el certamen de Canadá como una gran oportunidad para darme a conocer".

Y la tendrá. Junto a Hoffer sólo hay otro experimentado delantero, Rubin Okotie, en la plantilla de 21 que acudirá al Campeonato Mundial. Así que todo parece indicar que será más responsable que nunca de la misión goleadora. "Somos un equipo muy compacto en todas sus líneas. Será decisivo aprovechar nuestras oportunidades de gol", advierte el ariete. "Aunque seguro que no va a ser fácil, las posibilidades de que hagamos un buen campeonato son muchas".

El 2 de julio en Edmonton, Austria disputará su primer encuentro del Grupo A contra la República del Congo. Tres días después en el mismo lugar, los pupilos de Gludovatz se enfrentarán al anfitrión canadiense en un recinto abarrotado por 65,000 espectadores. Y el 8 de julio se medirán a Chile en Toronto. Para el joven austriaco, la ronda de grupos es una misión difícil, aunque de ninguna manera imposible. "No debemos subestimar a nuestros contrarios. Si nos lo tomamos en serio, nuestra meta de llegar a la segunda ronda es realista", estima Hoffer.

"Jimmy" quiere convencer en los grandes escenarios
Para él supone también una satisfacción personal salir a cazar balones en un gran torneo. Y, esta vez, Hoffer se asegurará de hacerlo con sumo cuidado para no verse obligado a abandonar el terreno de juego por doble amonestación. Después de todo, "estar en un Campeonato Mundial Sub-20 es lo más grande". Al menos desde que, el pasado viernes, se quedara pasmado al ver cómo el mismísimo Presidente de la República, Alfred Gusenbauer, se plantaba sin más preámbulos en el campo de entrenamiento para desear al equipo un gran éxito en Canadá 2007. "Jimmy" cree que el gesto fue algo más que un ejercicio vano de buenos deseos. Ahora el telón se abre y la gran escena se extiende ante sus ojos.