Durante el año anterior al saque inicial de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, que tendrá lugar el 30 de junio, los canadienses han vivido bajo la amenaza creciente de un fenómeno de proporciones cósmicas, o acaso sea más correcto decir planetarias.
El primer cartel oficial del 16º certamen juvenil mundialista en Canadá, que fue diseñado para promover la competición en su fase de planificación, tiene un marcado estilo futurista. Un balón de fútbol gigante ocupa el primer plano y parece estar precipitándose a gran velocidad por el espacio hacia un planeta Tierra remoto y diminuto, con Norteamérica como claro objetivo.
Los canadienses entendieron a la perfección el mensaje que transmitía con genialidad la composición gráfica: el deporte más popular del mundo viene hacia aquí y será mejor que estén preparados. La imagen venía acompañada de la pertinente leyenda: "¡Será grandioso!".
A falta de apenas unos días para la celebración del sin duda mayor acontecimiento deportivo de la historia de la nación (ya se han vendido más de 900,000 entradas), el fútbol ha impactado ya en el gran país norteamericano.
En correspondencia con el tamaño del campeonato de 24 selecciones y 52 partidos y con la esperanza de que el deporte rey cale hondo entre los canadienses, tradicionalmente apasionados del hockey sobre hielo, se han emitido otros seis carteles, uno para cada sede, que ahora se pueden ver por todo el país. Algunos son grandes, del tamaño de las vallas publicitarias que jalonan las principales autopistas y carreteras; otros son pequeños y menos imponentes. Pero están en todas partes y es imposible ignorarlos.
Haz clic en la galería de fotos de la derecha para ver los siete carteles oficiales.
La nueva consigna que aparece en los seis afiches oficiales lo dice bien claro: "El mayor deporte del mundo ya está aquí".
El fútbol ha aterrizado en el Canadá. El edificio del Parlamento de la ciudad de Victoria ha sido asaltado artísticamente por el fútbol cósmico. La exuberante vegetación de Burnaby ya nota sus efectos, y el Estadio de la Commonwealth de Edmonton necesitará algunos arreglos antes del primer partido. Montreal, Toronto y Ottawa también caerán bajo el influjo figurativo del fútbol mundial cuando una de las competiciones más importantes del globo desembarque en las costas canadienses.
