El segundo partido de Montreal, el 30 de junio, se disputó en una atmósfera enardecida. Las gradas del Estadio Olímpico, invadidas por los coreanos, recordaban a 2002... Al final, los estadounidenses consiguieron llevarse un empate (1-1).
La selección asiática salió en tromba. El excepcional dinamismo de los delanteros Young Rok Shin o Sang Ho Lee, combinado con la extraordinaria técnica de Young Sun Shim, puso en aprietos a un poco inspirado conjunto norteamericano. Aun así, los Guerreros Taeguk fallaron demasiadas ocasiones. Al contrario que Estados Unidos, que en su única incursión anotó por mediación de Danny Szetela, a pase de Sal Zizzo (0-1, 16').
La República de Corea no se vino abajo, y no tardaría en empatar. Al término de una magnífica jugada colectiva, Shim asistió a Shin en profundidad, y el ariete igualó el marcador, provocando el delirio entre sus seguidores (1-1, 38'). Los muchachos de Dong Hyun Cho apretaron entonces a fondo el acelerador, y dominaron por completo el encuentro. Pero Shim, Shin, Tae Goon Ha y compañía desperdiciaron cuantas ocasiones tuvieron. Si bien el empate es justo, coreanos y estadounidenses deberán ahora salir a ganar el 3 de julio, contra Brasil y Polonia respectivamente.
