Pocos de los entrenadores presentes en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA habrán tenido una trayectoria tan interesante y complicada hacia la fase final como el seleccionador del Congo, Eddie Hudanski.
Cuando asumió el cargo en mayo de 2005, el técnico francés llegó precedido por la fama de ser el fundador de una academia de fútbol en Camerún. Allí, su logro más notable fue el trabajo que dedicó a la superestrella mundial Samuel Eto'o para ayudarle a convertirse en el futbolista que es hoy. Hudanski tuvo la suerte de poder recurrir a un nombre tan ilustre cuando llegó el momento de volver a partir de cero en el Congo, y es fácil ver de dónde sacaron la inspiración los Diablos Rojos para plantarse triunfalmente en Canadá 2007.
"Yo fui quien mandó por primera vez a Samuel a España cuando trabajaba con él en Camerún, y un día él me llamó por teléfono cuando estaba en la capital del Congo, Brazzaville", explicó Hudanski. "No quería que nadie más supiera que estaba allí porque estaba de vacaciones con su novia, y me sorprendió mucho tener noticias suyas. Me dijo que sólo quería verme a mí mientras estuviera en el Congo, a nadie más. Pero seguimos hablando y accedió a venir a hablar con mis jugadores. Les dije a los chicos que fueran a ducharse tras el entrenamiento y, después, que alguien había venido a verlos".
Ojos como platos
Aquel encuentro iba a tener un efecto duradero. "Cuando
apareció Samuel Eto'o, sus ojos estaban abiertos de par en par,
estupefactos por verle allí. Habló con ellos durante 45 minutos,
diciéndoles que lo que tenían que hacer para llegar hasta dónde él
había llegado en su carrera era trabajar a tope y sin rendirse
jamás. También comentó que debían escuchar a su entrenador y,
naturalmente, esas palabras me fueron de gran ayuda".
El delantero del Barcelona motivó a los jugadores congoleños y les hizo creer que su seleccionador era el hombre que podía llevarlos lo más lejos posible como futbolistas. "Samuel les dijo que yo fui quien en todo momento le insistí para que jugara al fútbol y para que no lo dejase después del colegio", señaló el que fuera entrenador del Limoges Foot 97 francés. "Les dijo a mis jugadores que me obedecieran en todo lo que les dijera que hicieran. Por supuesto, yo estoy muy contento de ver hasta dónde ha llegado Samuel de momento, pero él dijo que todo eso lo había conseguido por la insistencia con que se le había animado a no bajar nunca los brazos".
Naturalmente, la historia de la selección del Congo no es así de simple, como explicó el propio Hudanski: "Para mí no fue sencillo, porque tuve que salir a la calle a buscar jugadores. En el Congo no hay una liga juvenil, y tuve que encontrarlos, conjuntarlos e intentar construir el equipo a partir de ahí. En esa situación estamos ahora mismo, y tuve que realizar un trabajo ímprobo. Simplemente no teníamos bastantes jugadores y construimos esta plantilla como se podría construir una casa, desde los cimientos hasta el techo".
Moral por las nubes
Así fue como descubrió a los centrocampistas Delvin
Ndinga y Cecil Filanckembo, junto con los delanteros Franchel Ibara
y Fabrice Nguessi, pero Hudanski recalcó: "Para mí no hay
ningún hombre que destaque especialmente, porque actualmente esto
es, por encima de todo, un equipo. La moral en el seno de la
plantilla está por las nubes. Estoy muy orgulloso por lo que hemos
conseguido en este trayecto en un espacio de tiempo tan breve, y no
debemos olvidar que hace apenas ocho años había una guerra en el
Congo".
Hudanski admitió que inculcar la necesaria disciplina dentro de un panorama tan en pañales fue "realmente difícil al principio", pero el técnico francés fue dando forma a una selección que iría creciendo hasta proclamarse campeona juvenil de África en su propio país. Su victoria por 1-0 en la final contra Nigeria, el pasado febrero en Brazzaville, significó asimismo el billete para Canadá 2007. "Fue una gran sorpresa incluso para mí", aseguró. "Nos enfrentábamos a las grandes selecciones de África, como Camerún, Nigeria y Gambia. Una vez que ganamos el campeonato, supe que aquí teníamos algo importante. Hice lo mismo cuando estaba en Camerún y también en China, así que sabía el tipo de trabajo que tenía que hacer".
La recompensa final a todo ese esfuerzo es la primera presencia del Congo en la cita mundialista sub-20. Tras quedar encuadrado en el mismo grupo que Chile, Canadá y Austria, Hudanski sabe que el trabajo más duro empieza de cero a partir de ahora. El primer escollo será Austria, este lunes en el Estadio de la Commonwealth de Edmonton. Y, al no estar presente Camerún en esta fase final, cabe asegurar que los congoleños gozarán al menos de un seguidor famoso, con Samuel Eto'o dándoles ánimos para que lo hagan bien. Con aficionados así, la selección del Congo podría resultar muy difícil de batir.
