Una asistencia decisiva y un gol de excelente factura ante España le hicieron explotar de alegría, pero dos días después, al igual que el resto de su equipo, Luis Suárez todavía se pregunta cómo se les pudo escapar la victoria. "Fue feo porque prácticamente ya estaba ganado. A lo largo de todo el partido, Uruguay tuvo más circunstancias de gol", reflexiona tras repasar el encuentro en vídeo. "Pero bueno, lo importante es que no se perdió y ahora a seguir luchando por clasificar a octavos", dice a FIFA.com recuperando inmediatamente la sonrisa.

El charrúa tiene motivos para estar satisfecho, al menos con su actuación personal. Después de asistir a Edinson Cavani en el primer gol, marcó el segundo con un espléndido disparo desde el vértice del área que superó por alto al portero español. "Estoy contento por haber hecho mi primer gol en un mundial y de la manera que lo hice, fue un gol lindo", confiesa con la media sonrisa del que no le gusta echarse flores.

Pero no duda en hacer autocrítica: "Nos replegamos un poco después de los goles y además creo que el cansancio nos jugó una mala pasada. Los delanteros estábamos muy solos arriba, y no nos daba para aguantar la pelota. Esto hay que mejorarlo y se notará partido a partido", asegura.

La llamada de Tabárez
Luis Suárez vive un año de ensueño con su camiseta nacional. Y no sólo por tener la oportunidad de jugar una cita mundial juvenil. El pasado mes de febrero Óscar Washington Tabárez le permitió entrar en el vestuario de la absoluta en un amistoso ante Colombia. "Fue un sueño que siempre tuve desde niño. Se me dio la ocasión y estoy muy agradecido al técnico. La verdad es que no tengo palabras para agradecer lo bien que portaron conmigo los jugadores", rememora.

Pero le recordamos un detalle: fue expulsado en su debut con la mayor. Suárez se ríe. "Sí... faltaba pocos minutos pero el entrenador me dijo que me entendía la situación. No pasó nada, al final fue un buen debut", zanja con más risas.

Experiencia e ilusión
Desde que empezó a entrenar con diez años en el Nacional de Montevideo, Suárez tuvo bien claro que el balón era su vida, y sus sueños se están cumpliendo. Debut con la selección y salto a Europa. "Estoy dando pasitos", y confiesa que su sueño es llegar a vestir la camiseta del FC Barcelona español.

La primera tentación europea le llegó tras la magnífica actuación con el Nacional en la temporada 2005, en la que anotó 12 goles. El Groningen de la primera división holandesa le ofreció un contrato por cinco temporadas y no lo dudó.

"Me han salido las cosas bien, he tenido un año completo y no me puedo quejar porque para un jugador sudamericano es difícil adaptarse a un cuadro europeo". Los 9 goles logrados en 29 partidos más el conseguido en la Copa de la UEFA ante el Partizán confirman que su estreno en Europa ha sido satisfactorio. Y Suárez no se olvida de mencionar a Bruno Silva, su compatriota en el club holandés que tanto le ha ayudado

"La experiencia europea que tenemos Cavani, Juan Surraco y yo es importante para esta selección sub-20", reconoce. "Pero además muchos de nuestros jugadores son titulares en el campeonato uruguayo y ya han competido en Copa Libertadores. Esto nos da mucha fuerza", piensa.

Además está convencido de que el grupo que ha construido Gustavo Ferrín conseguirá buenos resultados en Canadá. "Tenemos confianza en llegar lejos. El equipo está muy mentalizado y sé que paso a paso vamos a lograr grandes cosas".