Si alguien quiere encontrar a los jugadores de Zambia en el hotel de concentración de Burnaby, le recomendamos que busque cerca de las cabinas telefónicas. Allí encontramos a su capitán Sebastian Mwansa, entre todos sus compañeros, esperando a que llegase su turno.

Los futbolistas llevan más de un mes concentrados fuera de sus casas, y es lógico que echen de menos a sus familias. Por eso cualquier momento libre es bueno para intentar charlar con los suyos.

"Hace tiempo que estamos viajando pero no estamos cansados. Trabajamos todo este tiempo por un objetivo muy claro, y eso es lo único que tenemos en mente. Todo el grupo nos sentimos ahora como una gran familia", asegura el sonriente Mwansa.

El jugador del Green Buffaloes fue uno de los más destacados en el primer partido de Zambia en Canadá 2007. Habilidoso con el balón y listo en los desmarques, aprovecha su velocidad para romper las defensas rivales con facilidad, aunque ante Jordania no estuvo muy acertado de cara a gol.

"Tenemos que mejorar nuestra capacidad de marcar goles. Este equipo necesita anotar cuanto antes y no podemos permitirnos desperdiciar tantas oportunidades. En el próximo partido vamos a intentar ser más eficaces", asegura con su habitual y arrollador positivismo.

"Sabemos que el primer partido es crucial, pero no estamos desilusionados. Las leyes del fútbol son así. Si no marcas y perdonas, no puedes ganar. Pero de todo se aprende, ya lo comprobamos en el torneo de clasificación africano cuando perdimos el primer partido y aún así logramos clasificarnos. De cada encuentro se saca una lección", señala.

Ataque reforzado
Las tormentas de la última semana en Sudáfrica impidieron que el jugador estrella de Zambia, Clifford Mulenga, llegase a tiempo para el primer partido, pero el delantero del Pretoria University ya está a las órdenes de George Lwandamina en Burnaby.

"¡Ya está la familia completa!", exclama Mwansa. "Lo echamos mucho de menos en nuestro partido contra Jordania. Ahora con él en el equipo vamos a ser mucho más efectivos".

El próximo rival de los africanos será España, un destino que Mwansa sueña en el futuro. "Quiero ser uno de los mejores jugadores del mundo como Ronaldinho y sería feliz si algún día puedo jugar en el FC Barcelona y hacer lo que él ha hecho". Y parece que ya tiene una estrategia para lograrlo. "El partido se va a ver en España por televisión, ¿verdad? Esta es la oportunidad para que me conozcan allí", explica con total naturalidad y una gran sonrisa.

Le gusta el fútbol español y conoce a su selección. El domingo tras el partido contra Jordania, los zambianos subieron a las gradas para espiar a la Furia Roja. "España juega un fútbol de ataque, como nosotros. Pero no tiene un juego veloz. Son un equipo muy estructurado y compacto", analiza. "Pero creo que tenemos posibilidad de ganarles", asegura lleno de confianza.

Además cuentan con una ventaja: gran parte del público estará de su parte. "Hace unos días, la gente de Zambia que vive aquí nos invitaron a cenar y nos prepararon comida tradición. Fueron muy amables, nos sentimos como en casa, y consiguen hacernos llegar su calor desde la grada", agradece.