"Su nombre quedará en los libros de historia", bromea el seleccionador jordano Jan Poulsen, con una sonrisa de satisfacción. Pero tiene razón ya que Abdallah Salim se convirtió el pasado domingo en el primer futbolista jordano que anota un gol en la Copa Mundial Sub-20.

El delantero no puede ocultar su alegría por el logro. "Ha sido un honor, la sensación fue realmente indescriptible", confesaba Salim a FIFA.com sin dejar de sonreír. "Cuando el balón llegó al portero de Zambia y falló en el despeje tuve la sensación de que era el momento de marcar. Salté sobre el defensa plenamente convencido de que iba a marcar, no había manera de que pudiera fallar", recuerda.

La carrera exultante del jugador para celebrar el empate es buena muestra de la intensa emoción que recorría sus venas. "Después de marcar sólo pensaba en dos cosas: que era nuestro primer gol en un mundial y que era la manera de compensar la tarjeta roja y el penal que sufrimos al principio del partido, y que desde mi punto de vista fue injusto", señala.

Salim lleva desde los 11 años jugando en el Al Wahdat jordano, y en las últimas tres temporadas ha entrenado con el primer equipo aunque solo ha participado en dos partidos oficiales con ellos. El deseo de toda la plantilla es que su actuación en esta Copa Mundial dé un buen impulso a sus carreras. "Creo que en general estamos teniendo una buena actuación como equipo en Canadá. Lo único que tenemos en la cabeza ahora los jugadores es disputar el próximo partido de la mejor manera posible", asegura este joven admirado del brasileño Kaká.

Salim, que compatibiliza los entrenamientos con sus estudios universitarios en informática, confiesa que sueña con recibir algún día la llamada de una de las grandes ligas mundiales y puestos a elegir le hace un guiño a su equipo favorito: el Real Madrid.

El último desafío del grupo
Con un punto en su casillero, el último partido del grupo les enfrenta a un rival del máximo nivel, España, pero los jugadores jordanos no sienten las más mínima presión. "No tenemos nada que perder y nuestra intención ahora es hacer un partido digno. Tenemos muchas esperanzas y si conseguimos jugar al nivel que tuvimos contra Uruguay, con un poco más de suerte, creo que sí tenemos posibilidades de darle una sorpresa a España".

Los hombres de Poulsen fueron un rival complicado para la escuadra celeste en la segunda jornada del Grupo B disputada el miércoles. Los sudamericanos sólo lograron una victoria por la mínima y vieron como varios disparos jordanos se estrellaban en los palos.

Salim fue uno de los rematadores que al ejecutar un tiro libre probó los reflejos del guardameta Mauro Goicoechea que acertó a desviar el balón, lo justo para que rebotase en el larguero, en lugar de en la red. "Uruguay es un equipo excelente, mejor que el nuestro, pero tuvimos muy buenas oportunidades y nos faltó suerte para empatar", opina.

"España y Uruguay son dos equipos muy parecidos, que hacen el mismo tipo del fútbol. Los defensas españoles son muy buenos, además de fuertes físicamente tienen mucha técnica, pero vamos a estar muy concentrados y intentaremos que nuestra velocidad les sorprenda. Tenemos fe y vamos a salir a por todas", añade el goleador jordano. Quizá consigue añadir otro párrafo más a su perfil en los libros de historia ...