Por primera vez en su historia, Nigeria ha alcanzado la clasificación a la segunda ronda de una competición de la FIFA en forma invicta y sin goles en contra. Sin dudas, un envión anímico fundamental para las Súper Águilas, subcampeonas en Holanda 2005 y candidatas a repetir una gran campaña en Canadá.
Pero para lograr su objetivo, el equipo de Ladan Bosso debe superar a un viejo conocido en octavos de final: Zambia. A horas del choque africano en Ottawa, FIFA.com dialogó en exclusiva con Ezekiel Bala, capitán y máximo anotador de la competencia para los nigerianos.
Baja estatura, corazón gigante
A los 20 años, Bala no impresiona por su físico. De hecho,
sus 1,68 metros lo ubican como el segundo futbolista más menudo
dentro de un plantel que impacta por su estatura. No obstante,
cuando habla, el atacante declara con la seguridad digna de un
gigante. La misma con la que ya ha marcado dos de los tres goles
del equipo en la competencia.
Tal como explica su entrenador, Ladan Bosso: "Es uno de los profesionales del equipo, al que conozco muy bien. Puede cambiar un partido para nosotros, ya que sabe atacar desde cualquier posición. Dependiendo de la táctica del rival, podemos pedirle que se mueva por diferentes sectores y lo hace siempre bien. Es fundamental".
Tantos elogios no marean a Bala, quien sabe muy bien cuál es su rol en las Súper Águilas. "Ser el capitán del equipo no es un trabajo sencillo, pero lo asumo con gusto. Trato de alentar y empujar a mis muchachos hacia la victoria, tengo mucha responsabilidad. Sé que todos me escuchan y eso es muy importante".
Bala vive en Noruega, donde milita en las filas del Lyon. De allí, que sea voz autorizada para hablar de las diferencias que eso implica respecto a la mayoría de sus compañeros: "Hay diferencias que uno tiene que afrontar. El estar en Europa me ha acostumbrado a jugar en mejores estadios, contra jugadores de renombre, y eso repercute aquí. Por eso me comporto diferente en el campo, trato de alentar y empujar a mis compañeros. La experiencia también cuenta", completa.
Admirador de Michael Owen y Obafemi Martins, el capitán de las Súper Águilas es lo suficientemente maduro para reconocer que, pese a sus goles, la mayor virtud del equipo está en la defensa. "No nos han marcado goles aún, y eso es fundamental. Creo que es el punto más fuerte que tenemos. Trabajamos duro para lograrlo, es producto de la comunicación y el esfuerzo en equipo".
Sueños azules
Bala comenzó a jugar al fútbol motivado por su padre, quien
se mantiene hoy día como su principal fuente de inspiración.
"Pienso en él cada vez que entro al terreno de juego. Todo lo
que necesito para rendir es saber que tengo su apoyo",
confiesa.
En la actualidad, tanto su padre como sus seis hermanos siguen su tarea desde Nigeria. Y con orgullo, claro. "Nos comunicamos por Internet o me llaman por teléfono. Me dicen que siga así, que siga yendo para adelante. Me dicen eso porque saben que puedo dar más durante todo el torneo".
¿Qué implicaría "dar más" en su campaña? Él mismo lo explica: "Sueño con llegar a las finales y ser nombrado mejor jugador o máximo goleador del torneo. Eso me acercaría aun poco más a mi otro anhelo: llegar algún día a defender los colores del Chelsea de Inglaterra".
"
No le tememos a nadie"
Este jueves, en Ottawa, Nigeria y Bala buscarán su pasaje a
cuartos de final frente a Zambia, un viejo conocido. "Ya los
hemos enfrentado en el torneo clasificatorio de África y los
vencimos 4-2. La verdad es que no le tememos a ellos ni a
nadie", desafía el capitán.
"Nosotros sabemos que podemos cruzarnos con rivales como Zambia, que son conocidos, u otros como Brasil. Y sí, puede ser que alguno piense que es fantástico enfrentarse a grandes jugadores, pero una vez que saltamos al campo ya nada de eso queda en nuestra mente. Sólo pensamos en nosotros porque sabemos que podemos ganarle a cualquiera", insiste.
A horas del trascendental compromiso, la pregunta cae por su propio peso. ¿Es positivo o negativo el conocerse tanto con el rival? Para Bala, de poco importa: "Es difícil de decir, esperemos y veamos qué sucede en el campo. El que mejor esté, se llevará la victoria. Confío en que seremos nosotros".

