En Argentina, se siente por el fútbol una devoción casi religiosa. Quizás por eso a veces se oye hablar de la "nueva figura" del país como si se tratara de un mesías. Lionel Messi fue el nuevo Maradona; Fernando Gago el nuevo Fernando Redondo; y ahora, el joven Ever Banega es aclamado como el nuevo Gago.

Esta artificiosa y constante búsqueda de la "novedad" hace aflorar una sonrisa en los labios de Banega. "No soy el nuevo Gago, sino el mismo Banega de siempre", declaró a FIFA.com sobre las recientes comparaciones surgidas entre él y Fernando Gago, un jugador que ya destacaba sobre el césped de La Bombonera cuando Banega todavía era un colegial.

Aunque se apresura a desmentir cualquier comparación, el joven siente un gran respeto por Gago, el último de los muchos jugadores originarios de Buenos Aires que han recalado en las filas de uno de los grandes de Europa (Real Madrid). "Me hace mucha ilusión que me comparen con él", afirmó con una pícara sonrisa tras una dura sesión de entrenamiento, mientras el cielo amenazaba lluvia en las inmediaciones del Estadio Nacional de Fútbol de Toronto."Es un jugador fantástico, una gran persona y un buen amigo. Sólo espero poder destacar algún día en el fútbol, para que se hable de mí tanto como se habla de él".

Un chico de Boca
Si continúa progresando al mismo ritmo que este año con su club, y con la selección aquí en Canadá, no hay duda de que su nombre estará en boca de todos gracias a su milimétrica capacidad para distribuir el juego desde el centro del campo. Recién llegado de la cantera de Boca Juniors esta temporada, tras la marcha de Gago, el joven de 19 años de edad no ha desperdiciado ni una sola ocasión de contribuir al éxito de los Xeneizes en la conquista de su sexta Copa Libertadores.

"Pasar al primer equipo de Boca Juniors fue un gran honor, claro está. Y ganar mi primera Copa Libertadores fue una experiencia increíble. Pero todo eso ya forma parte del pasado", apuntó el jugador con aire de confianza y determinación. "Disputar una Copa Mundial y defender la camiseta de Argentina es el mayor honor al que puedo aspirar, y estoy decidido a aprovecharlo al máximo".

Hugo Tocalli, que ya lleva muchos años al frente de la selección sub-20 y es todo un experto en reconocer nuevos talentos, ve similitudes entre Gago y su joven figura, pero se apresura a apuntar que a Banega aún le queda algo que aprender."Tiene por delante un futuro muy prometedor. Sobre el terreno de juego, tiene el mismo estilo que Gago, pero ahora necesita aprender a jugar más con sus compañeros. Una vez que lo consiga, pasará a la selección absoluta y a Europa, no hay duda".

La actuación de Banega en Canadá ha sido formidable. Ha disputado los tres partidos de su equipo en la posición de creador de jugadas, justo por detrás de los delanteros. El joven considera que su próximo encuentro de octavos de final frente a Polonia (que ganó a Brasil, el eterno rival de Argentina, en el partido inaugural) no será distinto de cualquier otro.

En primera línea
"Polonia sólo es otro equipo al que tenemos que enfrentarnos. Si nos preparamos bien, ganaremos", aseveró. "Estoy muy satisfecho de la manera en la que hemos jugado hasta el momento. Todo está saliendo conforme lo habíamos planeado y vamos adquiriendo consistencia como grupo con cada partido. Todos llegamos aquí desde nuestros respectivos clubes poco antes del comienzo del certamen, pero ahora estamos empezando a entendernos mejor entre nosotros".

Al hablar de los distintos clubes de Argentina, hay una pregunta que resulta ineludible: ¿Le complace ver que en la selección no hay ningún jugador de River Plate, el eterno rival de Boca?

Banega, con una artera sonrisa, evita nuestro descarado intento de provocación: "Aunque no haya jugadores del River en el combinado, siempre se producen pugnas entre los jugadores de clubes rivales. Seguirá siendo así mientras haya una selección nacional de Argentina. Pero las bromas y las tomaduras de pelo forman parte del proceso de construcción de la amistad y del entendimiento en el seno del grupo. No importa de qué club provengamos, todos tenemos una confianza absoluta en nuestros compañeros de equipo".

La confianza total, el entendimiento y los siete goles marcados en la fase de grupos (además del arco invicto) hacen que Banega y sus compañeros partan como favoritos frente a Polonia para hacerse con una plaza en los cuartos de final.