La eliminatoria de octavos de final que enfrentará el miércoles en Victoria a Japón y a la República Checa se parecerá a un choque entre un tren de alta velocidad y una fuerza inamovible. Los veloces nipones intentarán abrir brecha en la zaga de los organizados checos, quienes pretenden controlar el ritmo del encuentro cuanto les sea posible. Japón, vencedor del Grupo F, es favorito contra los europeos, cuyo mayor logro en Canadá 2007 hasta la fecha ha sido un empate a ceros en su estreno frente a Argentina, defensora del título.

La cita
Japón-República Checa, Victoria, 11 de julio, 20:15 (hora local)

La previa
El premio es un puesto en cuartos de final, que implica un viaje a Edmonton y un duelo ante el ganador del Brasil-España. Japón, única selección asiática que ha logrado superar la fase de liguilla, ha realizado una trayectoria notable, al golear a Escocia, derrotar por la mínima y con algo de suerte a Costa Rica y empatar a cero con Nigeria dando descanso a ocho titulares, resultado que le valió adjudicarse el grupo. Los checos, tras mantener a raya a los muchos jugadores de peligro con que cuenta Argentina, acabaron igualando ante la RPD de Corea después de adelantarse (2-2), al conceder un penal en los instantes finales. A continuación, unos últimos quince minutos explosivos frente a Panamá les dieron el triunfo por 2-1 que los situaba en la siguiente ronda, donde intentarán mantener ese nivel.

Altas y bajas
Los japoneses, preocupados por la envergadura y fortaleza de los checos, han entrenado mucho las jugadas a balón parado. El capitán y defensa central Yohei Fukumoto deberá volver a ocuparse de los rivales más fuertes dentro del área. Para los europeos la cuestión es saber cuál de sus facetas se impondrá, la conservadora o la ofensiva. En cualquiera de ellas, Martin Fenin es el hombre clave en el ataque del combinado eslavo, mientras que la mayor parte de las responsabilidades creativas recaen sobre Marek Stresik, encargado también de los golpes francos. Ninguno de los equipos cuenta con lesionados ni suspendidos.

Números que hablan
Las selecciones sub-20 japonesa y checa se enfrentaron en la última jornada de la liguilla de Argentina 2001. Aunque los asiáticos ganaron 3-0 contra un rival plagado de suplentes, quedaron eliminados, y los europeos pasaron a la siguiente fase. Fue la única derrota de la República Checa a manos de un oponente de Asia en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, en la que han logrado dos victorias y un empate (contra la RPD de Corea en el Grupo E de este certamen) ante otros equipos de ese continente.

Se ha dicho...
"Es evidente que su retaguardia es muy potente. Contra Argentina tuvo una actuación sensacional. No concedió muchas ocasiones, y cubría rápidamente los huecos que se producían en su propio campo. Para nosotros será un reto superarla, cada ocasión será importantísima, y cada gol también, seguro. Estamos entrenándonos normalmente, aunque prestamos especial atención a los lanzamientos de falta, debido a sus jugadores altos. Creo que la parte psicológica del partido, quién desee con mayor fuerza ganar, será el factor más importante". Yasushi Yoshida, seleccionador de Japón.

"Sabemos que sus jugadores son grandes, fuertes y duros, y vamos a tener que luchar mucho, como contra Escocia. Lo que más nos preocupa son las ocasiones que tengan en faltas y saques de esquina. Para nosotros la clave será neutralizarlas". Tsukasa Umesaki, centrocampista japonés.

"Hace poco nos enfrentamos a dos equipos muy parecidos, a Corea del Norte, en este torneo, y a Corea del Sur, antes, así que pienso que sabemos a qué atenernos. Nos preocupan, porque son muy rápidos, pero si jugamos y luchamos como un equipo deberíamos ser capaces de anular esa cualidad suya". Martin Fenin, delantero checo.