Una prometedora generación de futbolistas uruguayos llegaba a la final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Malaisia 1997. Marcelo Zalayeta y compañía se enfrentaron a Argentina en la lucha por el oro. Pero la suerte no les sonrió. A pesar del gol de Pablo García, los albicelestes lograron la remontada y levantaron el trofeo. Fue la última final oficial de la Celeste.
Diez años después, dos de los jóvenes que vivieron la experiencia malaya, se han quedado a las puertas de meter a los Charrúas en una nueva final. El arquero Fabián Carini y el defensa Pablo García saltaron ayer al césped del estadio Pachencho Romero de la ciudad de Maracaibo, Venezuela, para enfrentarse a Brasil en la semifinal de la Copa América 2007 pero lamentan a estas horas que la suerte les haya dado la espalda desde el punto de castigo.
A miles de kilómetros de distancia un nuevo grupo de promesas charrúas, a las órdenes de Gustavo Ferrín, apuraban entrenamiento y cena para seguir ese partido. Y aunque la decepción por el resultado era notable, los chicos saben que su responsabilidad ahora, en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Canadá 2007, es mayor. Los aficionados uruguayos necesitan una alegría.
Los nuevos abanderados
Edinson Cavani, Luis Suárez y Juan Surraco son los
hombres que lideran el grupo que se clasificó como mejor tercero en
el Grupo B y que hoy se enfrentan en Toronto a los Estados Unidos
de Freddy Adu por un lugar en los cuartos de final.
El equipo ha ido de más a menos en este torneo. En el empate con los españoles, los uruguayos mostraron su mejor fútbol pero pagaron caros el cansancio y los despistes en defensa para ceder finalmente un 2-2. Ante la humilde Jordania, tuvieron que conformarse con una victoria por la mínima, bastante sufrida por los aventurados contraataques de su rival. Finalmente, llegó la derrota ante los zambianos que además les deja con una importante baja, la del arquero titular Mauro Goicoechea que fue expulsado.
Yonatan Irrazábal asumirá el reto de situarse bajo los palos para frenar a la delantera más productiva del torneo hasta la fecha. Los norteamericanos han materializado 9 goles y llegan con la moral por las nubes después de haber derrotado a Brasil en su último partido de grupos.
"Contra Estados Unidos mostraremos otra cara distinta a la que dimos ante Zambia. Es una eliminatoria directa, así que vamos a tener que jugar con inteligencia. Ellos están fuertes, pero nosotros tenemos buenos jugadores que quieren redimirse ante la afición", decía un motivadísimo Luis Suárez, sin miedo a los retos.
Con la ilusión de dar una alegría a la afición uruguaya, después del varapalo de la Copa América, y el aliciente de recuperar su mejor fútbol, los chicos de la Celeste afrontan con optimismo su cita en Toronto.



