En África, los nombres de Claude Leroy, Henri Michel o Robert Nouzaret son bien conocidos. Estos entrenadores franceses han trabajado un poco en todas partes y han acumulado numerosos éxitos. Eddie Hudanski, en cambio, no es famoso. Pero lo que ha logrado con la selección del Congo es algo fuera de lo común.
"No había nada: ni equipo, ni estructura. Tuvimos que hacerlo todo nosotros mismos", constata Eddie Hudanski recordando el momento en que tomó las riendas de la selección congoleña sub-20 en 2005. La historia no es banal. La República del Congo se enteró ese año de que sería el organizador del Campeonato Africano Juvenil 2007. Pero el país no tenía a la sazón ningún equipo de jóvenes. Qué hacer. Al Presidente de la República se le ocurrió llamar a su amigo Gerard Bourgoin, Presidente del Auxerre francés, para ver si le podía echar una mano con el asunto. Éste se puso en contacto con Eddie Hudanski, que aceptó el insólito desafío.
"Tuvimos que empezar por realizar prospecciones. Vinimos cinco cazatalentos del Auxerre. Recorrimos el Congo, fuimos a los torneos de los barrios, nos paramos en los partidos improvisados, buscamos a los chavales en las calles y por todos los rincones del país. Vimos a unos 800 muchachos. Y nos quedamos con una cincuentena". Mientras tanto, se edificaron las infraestructuras: bajo las gradas del estadio nacional, se construyó a toda prisa un centro de formación, un restaurante y una sala de juegos.
El tiempo escaseaba, porque tenían que conformar un equipo para presentarse en el campeonato continental que se iba a celebrar en enero de 2007. "La meta inicial era no hacer el ridículo. Eso es textualmente lo que me pidió la aociación. Creo que sobrepasamos sus expectativas", ironiza Hudanski. En efecto, un año y medio después de haber emprendido este programa, los Diablos Rojos se proclamaron campeones de África de la categoría.
Él está orgulloso de su éxito, o al menos debería estarlo. Es un hombre al que le gusta construir. Por turnos ha sido director de formación en el Laval (un club de cantera muy reputado en Francia); entrenador jefe en el Limoges, al mando de la selección militar de Francia; director técnico nacional en China; entrenador del FC Sion; y fundador de una Academia en Camerún (Kadji Sports). Siempre se ha dedicado a formar, crear, montar, construir, inventar...
Trabajo de titanes
"Ha sido un trabajo de titanes, muy absorbente a todos
los niveles. A veces trabajaba 20 horas al día. Pero no creo que
haya nada más gratificante que este género de experiencias.
Empezamos desde cero y, dos años y medio después, estamos en
octavos de final de la Copa Mundial Sub-20. Hay que entender que
hace ocho años, el país aún estaba en guerra. Que aún ahora sigue
siendo muy pobre. Estos muchachos, si logran hacer carrera, van a
poder mantener a sus familias, ni más ni menos. Si yo puedo
contribuir a eso, está bien", suelta.
Por lo pronto, cuatro de sus pupilos han firmado con el Auxerre. Otros clubes podrían optar por el pillaje de talentos, un fenómeno cada vez más extendido en Europa. Hudanski barre para casa: "La ventaja del Auxerre es que nosotros podemos encontrar los buenos jugadores antes que los demás clubes, porque trabajamos sobre el terreno, eso es todo. Por el momento, la más beneficiada es la Asociación Congoleña de Fútbol, que ahora tiene una selección juvenil, infraestructuras, y probablemente el germen de una buena selección absoluta".
Hudanski, en cualquier caso, no escatima elogios hacia sus jugadores. En particular hacia Delvin Ndinga, un centrocampista explosivo. "Lo descubrí en una playa de Pointe-Noire, todavía me acuerdo. Tenía desenvoltura, llevaba la cabeza bien alta, y mostraba una voluntad feroz. Es un futbolista nato. Algunos tienen que aprender, pero él no, sus dotes son naturales. Creo que será un gran jugador. Me recuerda a Samuel Eto'o".
Ése es una de sus perlas, pero hay otras, asegura. Con ellos, Hudanski cree que la hazaña frente a México es posible. "Vamos de tapados y eso nos favorece. México hace un fútbol que nos conviene más que el de Canadá o el de Austria, por ejemplo. Nos gusta jugar. Yo suelo decir que mi ideal sería que el balón no se despegara del suelo durante los 90 minutos". No obstante, el técnico francés es consciente de lo que se le viene encima en su choque contra los Tricolores. "Su espina dorsal es sobresaliente. Patricio Araujo es un defensa intratable; Efraín Juárez es un recuperador y un reiniciador sin par; y Giovanni Dos Santos un artista elegante y eficaz. Tendremos que estar muy serios en defensa".
Cobertura alternada
Cierto, pero, ¿cuál es el plan? "Es muy simple: vamos a
practicar el marcaje individual, pegado al cuerpo, pero también una
cobertura alternada". De ahí a la plaza en cuartos, hay un
gran trecho, que Hudanski no duda en saltar de un brinco:
"Podemos batirlos, hay que convencerse. A los chilenos les
plantamos cara antes de reventar físicamente, porque estábamos con
10. He observado bien a los mexicanos en sus dos primeros partidos,
y sé que es posible. Pero tendremos que jugar, no quedarnos
mirándolos".
Acaso sea ésa la principal inquietud del seleccionador: que sus muchachos no se metan en el encuentro. "Sí, podrían salir tensos, es un acontecimiento enorme para ellos. Mire, están tomando fotos del estadio. No hay que olvidar que están saliendo de la miseria, todo esto es un lujo para ellos. Y yo no puedo prohibirles que lo disfruten". Pero, ¿y él? ¿Qué hará él después de esta aventura? "No lo sé... Seguro que me voy a a subir a algún otro proyecto donde poder seguir haciendo esto que tanto me gusta".



