Antes de que Gambia se midiese a Austria, su seleccionador, Peter Bonu Johnson, afirmó que su choque de octavos iba a ser "como la final", porque si el equipo perdía tendría que hacer las maletas y regresar a casa.

FIFA.com localizó al abatido seleccionador de Gambia precisamente cuando estaba haciendo eso en su habitación de hotel en Edmonton, tras su derrota por 2-1 en el Estadio de la Commonwealth. El técnico gambiano dejó por un rato de doblar su ropa de mala gana en una maleta, y aseveró: "Estoy disgustado por el resultado, pero también estoy muy orgulloso de mis chicos y de su actuación. Podríamos haber metido más goles si hubiésemos aprovechado nuestras ocasiones en la segunda parte, pero así son las grandezas y miserias del fútbol. A veces la suerte no te acompaña".

El capitán gambiano, Ken Jammeh, fue expulsado durante el 2-1 a Portugal de la primera fase, y su baja por sanción contra Austria se agravó cuando Tijan Jaiteh se fue a la calle en el minuto 43 del choque de octavos, por doble amonestación. Sin embargo, Gambia se creció ante la adversidad y, pese a encajar el 1-0 al filo del descanso, los jóvenes Escorpiones sacaron a relucir el aguijón de sus colas. El equipo llegó a agobiar a Austria por momentos, y estableció la igualada antes de sucumbir a última hora ante el gol de la victoria de Erwin Hoffer, que puso fin a la primera presencia de Gambia en la segunda fase de una competición de la FIFA.

"Si cometes un simple error, el rival te lo hace pagar, y eso es lo que ocurrió a diez minutos del final", observó Johnson. "Perdimos la concentración por un segundo y dejamos al jugador austriaco bajar el balón con el pecho antes de empalmarlo a gol. En el primer periodo tuvimos demasiado respeto a Austria. Fue bastante inoportuno que viésemos esa tarjeta roja tan pronto, pero resultó un factor de motivación para los jugadores. Estaban dispuestos a darlo todo pese a jugar con un hombre menos porque creían que podían lograrlo, y lucharon a tope para cambiar el resultado".

"Sólo tuvimos una semana de concentración en Estados Unidos antes de viajar aquí. Eso nos afectó un poco, pero nuestro punto fuerte es que jugamos como un equipo lleno de decisión. Todos los jugadores lo dan todo. Han aprendido mucho y es mala suerte que sólo tres de ellos estén en clubes profesionales: Tijan Jaiteh (Brann) y Ebrima Sohna (Sandefjord) en Noruega, más Ousman Jallow (Raja Casablanca) en Marruecos. Los demás, sin lugar a dudas, han estado a la altura de las expectativas, particularmente Pierre Gomez, que ha mejorado mucho. Si conseguimos que más jugadores se marchen a equipos profesionales, creo que el fútbol gambiano tendrá un futuro brillante", añadió el que fuera jugador del Flamemins FC.

El goleador Gomez
Gomez materializó el empate de Gambia contra Austria y su tanto, logrado en el minuto 69, fue algo especial. Primero, presionó a Thomas Harnik dentro de su propia área y, cuando el centrocampista austriaco perdió el balón, Gomez estuvo rápido para ajustar el balón al fondo de las mallas con el exterior de su bota izquierda. El jugador gambiano se quedó tirado de espaldas sobre el césped, lleno de alegría, antes de unirse a sus exultantes compañeros con una carrera hacia la línea de banda. Allí, todos a una se inclinaron en una oración de acción de gracias (una forma de celebrar los goles que Gambia hizo suya hace dos años, en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA de Perú). El propio Gomez tuvo que admitir: "Sí, fue un remate precioso pero el mérito es de mis compañeros. Estaba contentísimo cuando metí el gol".

Esa alegría se tornó en amargura al sonar el pitido final, pero el defensa añadió con filosofía: "Ahora mismo estoy triste, pero, por otro lado, sé que es la voluntad divina y tenemos que aceptarlo. Luchamos con uñas y dientes, pero éramos 10 contra 11 y teníamos que remontar en la segunda parte. Al descanso, el entrenador nos dijo que saliéramos al campo y peleásemos, que todavía no se había acabado. Tuvimos mucha fe en nosotros mismos y en que podíamos conseguirlo, porque tenemos que luchar mucho para alcanzar un nivel de profesional, y esta es la oportunidad para mostrar nuestras cualidades. Ha sido un buen campeonato para nosotros, y regresaremos con fuerza en el Mundial absoluto, en 2010".

"Durante el torneo de clasificación africano no logré mostrar mi mejor cara. Por eso, cuando vine al Mundial sub-20, quería enmendar la plana. En casa, mis amigos y mi familia siempre me decían que yo era bueno y que siguiera así, así que esto va por ellos", declaró a FIFA.com el joven de 18 años.

"No sé lo que puede deparar el futuro", añadió el defensa del Banjul Hawks. "Mi principal objetivo es encontrar un equipo profesional, y espero poder hacerlo después de mis actuaciones aquí. Si así fuese, lo agradecería de verdad. Ahora regreso a Gambia y he añorado de veras mi casa... pero quería quedarme más tiempo en Canadá. Soñábamos con llegar hasta el final aquí".