EL RESUMEN DE LA JORNADA - El fútbol es un deporte de equipo. Suele citarse a menudo el antiguo dicho "se gana en equipo y se pierde en equipo". Sin embargo, son las grandes individualidades, las estrellas, las que decantan a menudo los partidos de un lado o del otro. Si en su día fue decisivo Diego Maradona, en la actualidad tenemos a jugadores como Ronaldinho y quizá también Lionel Messi. En la segunda jornada de octavos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Canadá 2007 este papel le ha correspondido a Sergio Agüero. El pequeño delantero argentino hechizó con su juego a los casi 20,000 espectadores que se congregaron en un estadio National Soccer de Toronto lleno hasta la bandera, al igual que a los aficionados que siguieron el encuentro por la televisión. Sus regates y sus filigranas fueron los momentos más vistosos de la victoria de los argentinos contra Polonia.
Pero lo más impresionante fueron sus dos goles. Después de colaborar en la primera mitad en la gestación del 1-1 anotado por Ángel Di Maria tras perfecta combinación con Maximiliano Morales, al comienzo del segundo tiempo no necesitó ni 40 segundos para poner a su equipo por delante. La manera en que logró ese gol está al alcance de unos pocos escogidos: un sombrero sobre el defensa rival, un giro meteórico sobre sí mismo, un tiro cruzado y el balón adentro de las mallas. Visto y no visto. Es imposible hacerlo mejor. Suyo fue también el 3-1, tras un habilidoso regate que dejó sentado al portero rival y supuso la sentencia. Sin duda, la guinda que coronó una velada inolvidable para el pequeño delantero argentino.
El juego aguerrido de los polacos, el gol inicial de Dawid Janczyk, que en las postrimerías del partido fue expulsado por doble amarilla... hoy todo quedó en segundo plano, a la sombra del jugador del Atlético de Madrid que, con sus cinco goles, se encuentra en una excelente disposición para hacerse con la Bota de Oro (y quizá incluso con el Balón de Oro).
Un día triste para África
Mientras que en Toronto el sol brilló tanto como
los vencedores, a unos doscientos kilómetros al norte, en Ottawa,
un auténtico diluvio acompañó a Nigeria y a Zambia en un nuevo
capítulo del duelo particular que ya los había enfrentado en el
torneo de clasificación. Fu un típico partido entre dos selecciones
africanas, a base de rapidísimos ataques llenos de fuerza y siempre
con un juego muy físico. Al igual que en el partido de la fase de
clasificación, fue Nigeria la que se llevó el choque, y su victoria
por 2-1 les permite conservar todas sus opciones para repetir (o
incluso superar) el rotundo éxito de 2005, cuando lograron quedar
subcampeones en Holanda. Por parte de los nigerianos anotaron Uwa
Echiejile y Chukwuma Akabueze, mientras que Rodgers Kola hizo subir
al marcador la igualada provisional para un equipo zambiano que
puede despedirse de Canadá con orgullo, en vista del gran
rendimiento que han exhibido.
Pero Zambia no ha sido hoy el único equipo que se ha visto obligado a hacer las maletas y regresar a África. Después de que Gambia no fuera capaz de superar a los austríacos el pasado miércoles, Congo también abandona el torneo tras la derrota por 3-0 contra México. Así, después de la alegría que supuso que los cuatro equipos africanos consiguieran pasar a octavos de final, los cánticos han enmudecido. En esta ronda, los africanos no han tenido opciones contra las selecciones procedentes de Sudamérica, Norteamérica y Europa.
México y Chile estallan de alegría
Ésta ha sido una jornada especialmente propicia
para los equipos del continente americano. En el estadio Olympia de
Montreal, México hizo valer su condición de favorito ante su
entregada afición, si bien no consiguió establecer una clara
ventaja en el marcador hasta el tramo final del encuentro. Giovanni
Dos Santos puso rápidamente a su equipo por delante tras
transformar un penal. En la segunda mitad, el equipo de Congo saltó
a la cancha anticipadamente, y los jugadores formaron un círculo en
un intento de conjurarse para dar la vuelta al partido. Sin
embargo, sirvió de poco contra el juego habilidoso del equipo
mexicano que, por medio de Omar Esperanza y Pablo Barrera,
certificó la victoria a pocos minutos del final. El congoleño
Franchel Ibara vio además la segunda tarjeta amarilla: un final
poco agradable para Congo.
Mucho tuvieron que sudar la camiseta Chile y Portugal en el
estadio de la Commonwealth de Edmonton, donde un sol de justicia
hizo que los termómetros marcaran por momentos 37 grados sobre el
césped. El calor pareció transmitir un excesivo ímpetu a ambos
equipos, ya que se vieron hasta tres tarjetas rojas, récord en el
torneo. En un partido disputado de poder a poder, Chile logró subir
el 1-0 al marcador justo antes del descanso por mediación de Arturo
Vidal. Sin embargo, la alegría que supuso para él haber anotado el
único gol del encuentro se esfumó más tarde, cuando fue expulsado
por doble amarilla en los minutos de descuento. En ese momento,
Portugal estaba ya con nueve jugadores, puesto que da Zequinha y
Mano habían visto la cartulina roja en el minuto 90.
Los cuartos de final, que se celebrarán el sábado y el domingo, ofrecen unos duelos interesantísimos:
Próximos partidos:
Austria - Estados Unidos, 14 de julio, Toronto,
14:15 hora local
España - República Checa, 14 de julio, Edmonton, 17:45 hora
local
Chile - Nigeria, 15 de julio, Montreal, 14:15 hora local
Argentina - México, 15 de julio, Ottawa, 19:45 hora
local




